https://static.elcomercio.es/www/menu/img/gastronomia-desktop.jpg
GIJÓN

Scaletta 5

El equipo de Scaletta 5/Arnaldo García
El equipo de Scaletta 5 / Arnaldo García

Diferente, variado, fusionador, original, detallista y con contraste de ambientes, justo en medio del frente playero que preside el Martillo de Capua

Luis Antonio Alías
LUIS ANTONIO ALÍASGijón

El gran paseo de Gijón, su mejor mirador, la joya natural que hermosea una villa urbanísticamente poco ejemplar, no facilita los refinamientos hosteleros. Será cosa de paseantes sin etapas, de Nordestes, de terrazas escasas, de usos y costumbres. El caso es que sólo sobreviven quienes convencen al comensal con un extraño razonamiento: «Le ofrecemos excelente carta, precio y servicio no obstante la ubicación».

Scaletta 5

Dirección:
Calle Ezcurdia, 8. Gijón
Teléfono:
984 19 24 71
Cocina:
Claudia Meraglia Labonia
Pizzero:
Víctor San Bartolomé
Sala:
Begoña Menéndez Muñiz
Apertura:
junio 2016
Descanso:
domingos tarde
Menú laborables:
15 euros
Media a la carta:
25 euros
Bodega:
cervezas artesanales de grifo y vinos italianos

Entre los que sortean tan inexplicable pega -tener de fondo baranda, arena y olas- se encuentra Escaletta 5, frente por frente de tal escalera, anunciando de paso su espíritu italiano. Y siciliano. Y asturiano. È anche molto più. Destaquemos el uso de masa madre para los panes, las pastas frescas y las pizzas largamente fermentadas, y la trabajada armonía en contrastes y presentaciones: raviolis de pixín en salsa de almejas y espárragos, tagliatelle con oricios, pappardelle con boletus y cabrales, risotto de picadillo asturcelta, arancini nero con salsas de cabrales y napolitana, pasta nostra de escanda, pizza mareona (mozzarella, picadillo astur celta, huevos de codorniz) y San Lorenzo (ventresca de bonito, pimiento asado casero y ajo negro), bistecca de xatu, carpaccio de pulpo…

No faltan risottos, arancini incluidos. Ni provoleta al forno, parmigiana de melanzane, lasagna de cordero llariegu, ravioli con prosciutto, tiramisú de manzana; tampoco las cervezas de grifo artesanales, las salsas de quesos de aquí y allá, el pesto, las arrabiatas, las marinara, las boloñesas; ni los cafés ilustrados por licores. Para saborear lo apetecido, entre tabiques de cantería y ladrillo centenarios, nos disponen una entrada de picoteo, una barra de atención con la cocina al fondo, un largo pasillo de mesas iluminado directamente por el cielo de San Lorenzo –santo muy italiano y gijonés– y un patio posterior cubierto cuya luz cenital cae sobre un ambiente un punto rústico, un punto moderno, un punto ajardinado y todos los puntos adecuados para tomar algo e incluso escuchar a alguien.

He aquí un añadido al buen comer y beber: las exposiciones que pintores con ganas de comunicarse pueden concertar, las actuaciones musicales cuando el tiempo y la autoridad lo permiten, y las presentaciones de libros, tertulias, reuniones o conferencias que el langreano José Ramón, y Ana, cubana pinareña recreada aquí, promocionan por amor al arte.

Enamorados de Sicilia y de sus cuidadosas lentitudes culinarias, fundaron 'La Pasta Nostra' antes de este restaurante un tanto lounge y un tanto ateneo, bajo la dirección de la italo-argentina Claudia, de Víctor, alumno de Jesús Marquina, embajador oficial italiano de la pizza, y de un resto de equipo joven y vitalista.

Una gozada de sitio, incluso a pesar de su magnífica localización.