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GIJÓN

Bambú

Marisol Rodríguez y Alberto Ferrera./JOTGE PETEIRO
Marisol Rodríguez y Alberto Ferrera. / JOTGE PETEIRO

Heredera de la recordada Pámpana, vuelve a coger fuerza tras varios traspasos y altibajos

Luis Antonio Alías
LUIS ANTONIO ALÍASGijón

Durante años fue La Pámpana, una de las sidrerías más prestigiosas de Los Pericones que, regida por Alicia y Saturnino, nos preparó –va para dos décadas– la caldereta de don Calixto tal como el histórico director de EL COMERCIO dejó escrito y publicado hace ciento quince años. Luego, al jubilarse ambos, pasó por varios propietarios con el solisombra de lo que poco dura.

Sidrería Bambú

Dirección:
Poeta Alfonso Camín, 31 (Gijón).
Teléfono:
985 380736.
Sala:
José Alberto Ferrera Otero.
Chef:
Marisol Rodríguez Bueno.
Menú laborables:
9,50 euros.
Menú sábados:
12 euros.
Menú domingos:
15 euros.
Día de descanso:
martes.
Sidra:
Cabueñes.
Tarjetas:

El penúltimo se llamó Bambú. Los actuales dueños mantienen tan tropical nombre por no modificar luminosos y carteles. Da igual. Lo que debemos remarcar es que han tendido un puente de calidades con La Pámpana inicial pues, sobrados de experiencia y parroquianos, saben manejarse en comida y trato.

Yes que Marisol y Alberto llegaron enseñados de su anterior y vecina sidrería, La Noriega de Juan Alvargonzález, para ensanchar espacios y comodidades donde ejercer su cocina asturiana buena, abundante y económica, tres virtudes que tiempo atrás considerábamos vulgares y ahora suenan casi poéticas.

Hay maestría en las cebollas rellenas (la madre de Alberto, de Ciaño, tuvo por maestra a la mismísima Conda, y Marisol recibió la receta y la gracia de guisarlas), la oreya, los callos caseros, las carrilleras de xatín, les llampares picantones en las que no mojar pan –olvidemos momentáneamente los últimos resultados analíticos– sería pecado, o en pescados al horno recostados sobre lecho de patatas y cebolla, y arropados por la correspondiente ajada.

El menú de la casa el día de la visita –sopa de marisco, fabada asturiana, caldereta de jabalí, pixín en salsa verde– fartucaba gayoleramente.

Bambú amplía el marco, no los cuidados que profesaban Alberto y Marisol en el Noriega. Nacido él aquí, en El Llano, tras estudiar para administrativo sintió la punzada de un padre llagarero a pequeña escala, y de una madre que practicaba la cocina familiar con entrega y acierto:«Empecé joven, con escasos saberes, pero apasionado por la sidra y su espacio final y natural, el chigre, tan nuestro y no siempre justamente considerado por muchos asturianos, aprendí trabajando y Marisol, mi compañera, me dio el apoyo necesario para atreverme al cambio y mejora constantes, reconoce. Va la segunda sidrería en dieciséis años, y si no tuercen el rumbo en este establecimiento se jubilarán.

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