Arte para regalar

Divertidos tapices, auténticas tipis, camisetas con un toque gamberro u originales muebles fabricados con madera reciclada son algunas de las propuestas. /
Divertidos tapices, auténticas tipis, camisetas con un toque gamberro u originales muebles fabricados con madera reciclada son algunas de las propuestas.

El diseño gráfico y las piezas hechas a mano cobran fuerza en la 14 edición del mercadillo de Laboral, que alcanza los 62 puestos

LUCÍA RAMOS

Hecho a mano con amor. Además de la descripción del regalo ideal, es el eslogan del Labshop, el mercadillo de diseño que acoge este fin de semana el Laboral Centro de Arte. Justo a tiempo para hacer acopio de los regalos de Navidad, los 62 puestos que conforman esta 14 edición brindan infinidad de propuestas, todas ellas únicas y exclusivas.

Para quien tenga algún amigo o familiar que estrene piso, Javier González, al frente de Café&Madera, ofrece originales lámparas y mesitas fabricadas a mano con tambores de lavadora. Una filosofía similar a la de los chicos de Okappi y sus muebles de madera reciclada. Si lo que queremos es decorar, las opciones se multiplican, pues el Labshop cuenta con una gran plantilla de diseñadores gráficos e ilustradores que ofrecen desde las camisetas más gamberras hasta dulces y positivas láminas con las que dar un toque original a cualquier estancia. La joven Rebeca Cuesta es una de ellos y, en esta ocasión, trae un divertido calendario de 2015 con titulares reales de EL COMERCIO que recopiló a lo largo de este año. También entre ellos está la gijonesa Alicia Varela, que cada domingo ilustra en estas mismas páginas el diario de José Luis García Martín.

Los muñecos de tela y ganchillo también tienen su espacio en este particular mercadillo, dejando patente una vez más que tejer ya no es cosa de abuelas. Mientras estudiaba Comunicación Audiovisual en Madrid, la ovetense Catalina Castañón decidió aprender a hacer ganchillo. Lo que comenzó como una afición se convirtió en su medio de vida y, ahora, además de vender amorosas figuras de 'amigurumi', una especie de ganchillo en tres dimensiones, ofrece talleres por toda la región. Talleres como el que impartió ayer por la tarde la diseñadora Laura Cima, quien elaboró, junto a una veintena de personas de todas las edades, unos peluches de tela reciclada que la asociación Clowntigo llevará a los niños hospitalizados estas navidades.

Por su parte, las avilesinas Lola, Ame, Eva, Ana y Maite, que juntas conforman Barruntando Cerámica, hicieron las delicias de pequeños y mayores con sus entrañables y pequeños animales, juegos de té, adornos navideños e, incluso, anillos elaborados de forma artesanal.

Un mercado que no para de crecer, tanto en participantes como en calidad, algo de lo que da fe una de sus asistentes más veteranas, la mierense Anais Villanueva, de Fall in Style. «Llevo viniendo seis años y cada vez me gusta más lo que veo», señala. Ella, como muchos de sus compañeros, se adentró en el mundo de la artesanía de forma casual. «Estaba estudiando Informática y me puse a hacer unos broches de tela. Tuvieron un enorme éxito y aquí estoy, diez años después, exportando gargantillas, pendientes y pulseras a Japón o Canadá y trabajando sin parar». Imposible irse con las manos vacías.

 

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