«Si nos vamos, que sea porque ya no nos veis»

«Si nos vamos, que sea porque ya no nos veis»

El presentador del programa de Telecinco hizo una dura crítica desde el plató de televisión a las “asociaciones de espectadores ultraconservadoras” que, según él quieren acabar con el espacio

ELCOMERCIO.ES REDACCIÓN

El 'teatro' diario que cada tarde se escenifica en el plató de Sálvame durante cuatro largas horas quiso ayer salirse de su guión habitual de gritos, llantos y rumores para lanzar una dura crítica quienes, según Jorge Javier Vázquez «quieren destruir esta gran familia». Durante unos minutos, el espacio vespertino fue testigo de una de esas raras excepciones en su guión en la que una persona hablaba, en este caso Jorge Javier Vázquez, y el resto escuchaba. No era para menos, la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) acababa de requerir a Mediaset para que adopte las medidas oportunas para una correcta adecuación de la calificación por edades de los contenidos del programa. Dicho en otras palabras, Sálvame debería que revisar sus contenidos a riesgo de que se abra un expediente sancionador por infracciones graves.

No gustó la advertencia a Mediaset España que ya ayer se mostraba «profundamente sorprendida» de la crítica realizada por la CNMC al que es su programa líder y que debe su éxito que al carácter morboso de sus contenidos. El grupo de comunicación expresó oficialmente su desacuerdo con la advertencia, pero también lo hizo a través de una de sus estrellas televisivas, Jorge Javier Vázquez. El presentador acudió al plató pese a que, como él mismo dijo, no le correspondía estar allí ya que ese día la presentadora de 'Sálvame diario' era su compañera Paz Padilla. Pero lo hizo porque la ocasión lo merecía ya que, según sus propias palabras «quieren destruir la gran familia de Sálvame». El veterano periodista acusó directamente a las «asociaciones de espectadores ultraconservardoras de estar detrás de las amenazas de la CNMC por culparles de cosas realmente feas, sórdidas incluso, que no son ciertas».

«Hoy han amenazado seriamente la continuidad de Sálvame», dijo el presentador acompañado de todos sus colaboradores habituales. Según sus propias palabras, la decisión de la CNMC «ha caído como un mazazo sobre las 200 personas que hacen a diario Sálvame y sobre los más de dos millones de espectadores que los siguen cada tarde». El discurso del presentador, que apelando al sentimiento de sus incondicionales espectadores y enfatizado por una inquietante música de fondo, se dibujaba cada vez más dramático, salpicó también las programación de la competencia con la que quiso hacer una comparación. «Seguramente, también habrá personas a las que les moleste ver a la misma hora en que se emite Sálvame series sobre asesinatos o culebrones con infidelidades, con maltratos, con robos, con violaciones, o programas políticos que tal y como está el panorama pueden hacer surgir el desaliento de los más jóvenes y discusiones en la familia».

Finalmente, Jorge Javier quiso lanzar un mensaje de auxilio a sus telespectadores para que apoyen la continuidad del programa: «Si un día nos vamos que sea porque ya no nos veis, no porque se decida en un despacho fuera de la televisión».

Las objeciones de la CNMC

Mediaset emite de lunes a viernes ' Sálvame diario' en Telecinco, con la calificación por edades de «no recomendado para menores de 7 años». El horario de difusión de este programa va desde las 16.00 hasta las 20:10 horas, aproximadamente, «por lo que ocupa la totalidad de la franja horaria de protección reforzada de las tardes, que va de 17.00 a 20.00 horas», según la CNMC.

Competencia entiende, por ello, que algunos de los programas deberían haber sido calificados para una edad superior y da un plazo a Mediaset de diez días para adecuarlos. Su incumplimiento podría dar lugar, según ha informado el organismo, a la apertura de un procedimiento sancionador por infracciones de carácter grave.

La CNMC cuestiona del espacio televisivo la presentación de situaciones «explícitas y sin solución positiva o no criticada de graves conflictos emocionales -por ejemplo, la venganza, el odio en el seno de la familia, los malos tratos, los problemas de identidad sexual, el divorcio traumático y la violencia doméstica, entre otros- y de conflictos exacerbados».

Otro de los aspectos criticados es la presentación «sin finalidad educativa o informativa de actitudes intolerantes, racistas, sexistas y violentas, conductas competitivas que no respeten las reglas o los derechos de los demás, o arribismo a cualquier precio o esta misma presentación no criticada y que incite a la imitación».

Igualmente, Competencia ha llamado la atención sobre manifestaciones denigratorias así como de «escenas de angustia, no atenuadas por el humor, la parodia o la aventura positiva o el planteamiento de dilemas morales generadores de angustia por la ausencia de solución positiva». La CNMC cuestiona también la presentación de «lenguaje soez expresado de manera ofensiva y/o violenta».