El amor prohibido entre Balduino de Bélgica y su madrastra

La princesa Lilian y Balduino de Bélgica/
La princesa Lilian y Balduino de Bélgica

Unos archivos del ex primer ministro Achille Van Acker muestran su inquietud ante la relación del hijo de Leopoldo III con la Princesa Lilian

EL COMERCIOGijón

Bélgica está viviendo una revolución desde que se desvelara que el rey Balduino y su madrastra, la princesa Lilian, trece años mayor que él y esposa del Rey Leopoldo III, mantuvieron un romance secreto que no estaba bien visto en los círculos privados de la corte.

Una revelación que ha salido a la luz 67 años después, tras la publicación de los diarios de Achille Van Acker, quien fuese primer ministro de Bélgica durante 12 años, entre 1946 y 1958.

Ni siquiera su boda en 1960 con la española Fabiola de Mora y Aragón (1928-2014) sirvió para disipar las dudas sobre sus affaires sentimentales.

Esta relación bastante extraña casa muy poco con la imagen de hombre creyente que se tiene de Balduino. Hay que recordar que tanto él como Fabiola eran muy católicos. Tanto es así que en 1990 renunció al trono durante 36 horas aduciendo objeción de conciencia. El rey, contrario a la ley de despenalización del aborto, se negó a firmarla por considerar que iba contra las leyes religiosas.

Para entender mejor la historia hay que remontarse a principios de los años veinte. El entonces príncipe heredero Leopoldo, después rey Leopoldo III, se casó en primeras nupcias con la princesa Astrid de Suecia en 1926. Con ella tuvo tres hijos: Josefina Carlota -madre del gran duque Enrique de Luxemburgo-, Balduino y Alberto -que reinó tras la muerte de su hermano y es padre del actual rey Felipe-. Astrid murió muy joven. En 1935, cuando tenía tan solo 29 años, falleció en un accidente de coche a causa de un despiste de Leopoldo, quien conducía el automóvil.

En 1941, seis años después de la muerte de la reina Astrid, Leopoldo III volvía a pasar por el altar, esta vez en secreto y con Lilian Beals, hija del entonces gobernador de Flandes Occidental, Henri Baels. A Lilian se le puso la condición de no utilizar el título de reina, aunque posteriormente se le concedió el título de princesa de Réthy y se acordó que sus futuros hijos quedarían excluidos de la sucesión al trono. De esta unión Leopoldo tuvo otros tres hijos: el príncipe Alexandre -ya fallecido-, la princesa Esmeralda y la princesa Cristina.

El matrimonio de Leopoldo y Lilian no gustó al pueblo, sometido en ese momento al dominio nazi. Los comercios de Bruselas seguían manteniendo el retrato de Astrid en sus escaparates como un reproche al rey. Y es que la princesa nunca fue demasiado querida y la prensa la convirtió en el blanco preferido de sus ataques.

A pesar de todo lo que se dijo de ella, lo cierto es que Lilian crio a los tres hijos mayores de Leopoldo como a propios. Incluso de pequeños, Balduino, Josefina Carlota y Alberto la llamaban «mamá», algo que tampoco gustó nada al pueblo belga, pues pensaba que trataba de quitarle el papel a su amada Astrid. Ahora, con esta nueva información, la imagen de Lilian sufrirá de nuevo.