Dos años para la condesa que se llevó un cuadro

El cuadro desaparecido./
El cuadro desaparecido.

Las juezas, que notificaron ayer su decisión, han condenado a Cristina Ordovás Gómez-Jordana, condesa de Ruiz de Castilla, a dos años de prisión por apropiacion indebida y a indemnizar con 165.000 euros a los propietarios del lienzo

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EL COMERCIOGijón

La condesa lo había intentado con todas sus fuerzas, pero escaso poder de convicción. Dijo primero que se lo robaron y después que se lo habían llevado en un descuido, aunque las magistradas de la Audiencia Provincial de Madrid no creyeron ni una de sus palabras. El pasado día 10, tras un juicio de solo cuatro horas, dejaron visto para sentencia el caso de la desaparición del cuadro de Anton Van Dyck 'Anna Sofía, condesa de Carnarvon'. Las juezas, que notificaron ayer su decisión, han condenado a Cristina Ordovás Gómez-Jordana, condesa de Ruiz de Castilla, a dos años de prisión por apropiacion indebida y a indemnizar con 165.000 euros a los propietarios del lienzo.

Según considera probada la sentencia, las complicaciones para las dos condesas comenzaron en junio de 2014, cuando dos ciudadanos ingleses entregaron a la aristócrata española un cuadro que habían adquirido en 2009 en una subasta por 40.000 euros y que, según comprobaron después, era obra de Anton Van Dyck. El valor del lienzo subió inmediatamente y se tasó en 165.000 euros que Cristina Ordovás se mostró dispuesta a pagar. Antes de hacer el desembolso, la condesa de Ruiz de Castilla pidió a los propietarios que le dejaran llevar el cuadro a su casa «para probarlo». Los dos ingleses accedieron a esta petición y ya no volvieron a ver a la 'condesa de Carnarvon', que quedó incorporado «casi de forma inmediata» al patrimonio de la española. Del dinero nunca más se supo.

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