Lara Álvarez vive sus vacaciones más especiales

Imagen compartida por Lara Álvarez en Instagram./
Imagen compartida por Lara Álvarez en Instagram.

La presentadora gijonesa comparte en Instagram su viaje a Vietnam

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EL COMERCIOGijón

Lara Álvarez es una asidua a las redes sociales. La gijonesa disfruta estos días de un descanso tras el programa 'Supervivientes' y ha viajado a Vietnam, donde está viviendo sus vacaciones más especiales.

Este último destino de la presentadora le está reportando grandes experiencias, tal y como ha asegurado en Instagram, junto a numerosas imágenes.

«Hoy gano vida», ha escrito la presentadora asturiana junto a su última fotografía.

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Y al llegar a la cima y observar la extension infinita de la selva, me sentí como se debió sentir el gran Alejandro Magno al ganar sus batallas. Pero mi conquista no tiene fronteras ni barreras, hoy gano VIDA. Rebobinemos. El día comienza a las 4:45 a.m. No necesito despertador, porque las primeras luces rosadas del alba entran por la ventana de mi camarote. Silencio absoluto en Ha Long Bay. Un café para terminar de despertarme, calzado cómodo para caminar y a la barca que nos llevará hasta Cat Ba. Para ser totalmente sincera, no busqué el día anterior donde iba exactamente porque caí KO en la cama... y no sabéis lo que me alegro. Al llegar, las casas flotantes de algunos locales rodean la isla y nos cuentan que una de las principales atracciones son sus montañas de roca caliza. Nos llevan a la cueva de Trung Trang. Antes de entrar y después de subir unos cuantos escalones entre árboles sin fin, llegas a la cima donde el paisaje te deja anonadado. ¿Qué os puedo contar de la cueva? Lo primero, que las fotos no dicen nada en comparación a la realidad (como casi siempre) lo segundo, sus dimensiones pueden contener a centenares de personas. De hecho durante la guerra de Vietnam, era el escondite de muchos de los vietcongs. La salida de la cueva te lleva de nuevo a la selva, donde hacemos el mismo trayecto a la inversa. Voy pensativa mirando todo lo que me rodea, como si quisiera hacer un scanner mental. El crucero zarpa de vuelta al puerto, donde me espera sonriente Bell. -“sólo 24 horas y ya te echaba de menos... mira las fotos Bell ¿te gustan?” -“pero Lara ¡que afortunada eres! Has visto el dragón de la bahía y se dirigía hacia ti! Fíjate bien...” Me enseña en la foto del amanecer que, en la parte central, las nubes hacen la forma de la cabeza grande de un dragón en primer plano, seguido del cuerpo hacia la derecha. Veáis al dragón o no, si soy afortunada... he conocido a una persona muy especial que no olvidaré nunca. Me fundo en un abrazo con ella. Esto es un “hasta luego” Bell. Sigue con esa increíble energía contagiando a los que tengan la suerte de cruzarse en tu camino. Del mío, hasta ahora guiado por ti, no cambio ni un solo paso. @pangeaes #hanoi

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Despido a Bell en el puerto y una lancha me lleva hasta mi barco. Voy a pasar en él las próximas 24 horas y la curiosidad me puede... tengo altas expectativas de Ha Long Bay (intento llegar sin ellas, pero es imposible al ver las fotos colgadas en internet que recuerdan a la película de Kong) El impresionante barco Indochina Sails zarpa por las aguas del mar de China y comienza el espectáculo. -“Madre mía...” es lo único que pudo articular en ese momento. Imaginaos un conjunto de cientos de islas e islotes de piedra, con sus imponentes formas que emergen sobre las aguas y parecen no tener fin. Crees firmemente llegar a otro mundo. - “Lara ¿te gustaría navegar entre los islotes con tu kayak para poder verlo más de cerca?” Me pregunta Thom (miembro de la tripulación) que no puede contener la risa al ver mi fascinación. - “Por favor 🙏🏽” le respondo, prácticamente suplicando. Dos sensaciones: plenitud y libertad... el pecho se hincha y te sientes una minúscula parte del poder de la naturaleza. Después de remar más de una hora y pasar por debajo de cuevas para llegar a islas escondidas, vuelo a mi camarote con una sonrisa tatuada en la cara. Dice la leyenda que fue un dragón quien creó esta bahía con el fin de poder defender la antigua costa vietnamita de los invasores que atacaban en barco desde el mar. Me lo creo. Ahora mismo me siento como si hubiera visto uno. 🐉

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