Lara Álvarez, la reina del verano

La presentadora gijonesa atraviesa una etapa dulce. / EFE
La presentadora gijonesa atraviesa una etapa dulce. / EFE

La asturiana brilla como presentadora de 'Supervivientes'. A su éxito profesional se suman sus logros en lo personal

KAY LEVIN

La periodista Lara Álvarez González (Gijón, 1986) atraviesa un momento dulce. Tras cinco años en el programa 'Supervivientes', en Telecinco, como presentadora desde las playas de Honduras, en esta edición se nota que ha alcanzado un momento de madurez. Además, triunfa también más allá de la pequeña pantalla con su marca de ropa Blue Palm y, según la prensa especializada, esta vorágine de éxitos está siendo acompañada en su vida personal.

A punto de cumplir 33 años (llegará a esa cifra el antepenúltimo día de este mes), Álvarez está aprovechando su estancia en la isla centroamericana donde se graba el programa para lucirse. Y es que, como confesó la propia presentadora, para los tres meses de trabajo que le deparará esta edición de 'Supervivientes', iniciada a finales de abril, se ha llevado nada menos que 180 bikinis (es decir, suficientes para aparecer con dos conjuntos distintos de este tipo cada día). Un repertorio de variados colores y formas del que deja constancia en sus redes sociales, con fotos espectaculares, y en televisión, donde explicaba que su vestimenta para esta temporada se divide en tres estilos: africano, marítimo y pirata. Precisamente con un 'look' estilo 'Piratas del Caribe' celebró en su Instagram que el arranque de 'Supervivientes' ha alcanzado registros históricos con más de 4 millones de espectadores y un 36,5% de audiencia.

A ese liderazgo televisivo ha contribuido, claro está, la presencia de Isabel Pantoja en las pruebas que llevan a cabo en Cayos Cochinos. Sin embargo, la tonadillera no ha eclipsado a Álvarez, ni en sus 'looks' ni en sus intervenciones. La madurez de la profesional se ha dejado notar desde la primera gala, en la que sacó su carácter para marcar las reglas a los concursantes. Asimismo, cuando una de ellas, Dakota, decidió ignorarla y, en contra de sus órdenes, quitarse el barro, Álvarez elevó el tono y recordó que ella es quien manda en las pruebas del concurso. Una situación «convulsa», como llegó a definir en directo, que resolvió con firmeza y el buen talante que suele exhibir.

Aparte de su labor televisiva, de la que tuvo que ausentarse brevemente a principios de mayo por una indisposición, la gijonesa está disfrutando de su tiempo en el país caribeño. Así lo atestiguan las imágenes que comparte en sus redes, a la orilla del mar, de paseo por la selva, viendo el atardecer o con el equipo de grabación que le acompaña en esta aventura. Sin embargo, estas publicaciones también la han llevado a lidiar con la cara más triste de internet, como son los 'haters' u odiadores profesionales: una de sus últimas fotos, en la que aparecía con una niña en brazos, fue comentada por algunos usuarios de la red social que criticaban que se aprovechara supuestamente de la imagen de niños «de color» en un país «subdesarrollado». Ante esto, la presentadora salió al paso para dejar claro en un mensaje a sus críticos que tras un lustro visitando el país consideraba a su gente su «familia hondureña» y estaba orgullosa de ello.

En una nota más positiva, la red social le está sirviendo también para desvelar los secretos de la preparación de las pruebas del concurso televisivo a través de sus 'stories', y como plataforma 'lanzadera' para promocionar Blue Palm, su propia marca de ropa, que tras dos años desde que se fundó está preparando una nueva ronda de novedades en sus colecciones para la temporada estival. Los 1,5 millones de seguidores de su cuenta de Instagram, donde publica fotografías y vídeos bajo el nombre de @laruka, conocen aquí las prendas de las que actualmente dispone en la web de su empresa, por unos precios de entre 28 y 85 euros, con tejidos ligeros de algodón y lino pensados para el verano. En algunas de las imágenes en las que posa con la ropa de su marca deja ver, igualmente, los tatuajes que adornan su cuerpo. En concreto, el de su antebrazo izquierdo, que dice 'Keep it simple' al lado de una palmera, una ola y un sol, y que es a su vez el lema de Blue Palm.

Por si fuera poco, a sus radiantes apariciones en televisión e internet se añade que, fuera de las pantallas, todo parece ir también 'viento en popa'. Los medios especializados difundieron unas fotografías en las que se podía ver a la asturiana paseando por la calle y compartiendo gestos cariñosos con un hombre. Su acompañante fue identificado como Daniel Miralles, que es profesor de baile en el gimnasio en el que ella entrena y con el que ha aparecido también en algún vídeo danzando de forma acaramelada. Con el verano a la vuelta de la esquina, Lara Álvarez se encuentra ahora mismo en la cresta de la ola.