Doña Letizia, quince años de distinciones honoríficas

El 22 de mayo de 2004 entró a formar parte de la Familia Real; desde entonces, hasta una veintena de mandatarios internacionales la han distinguido con honores

Óscar Chamorro | Álex Sánchez
MARÍA EUGENIA ALONSOMadrid

El 22 de mayo de 2004 la vida de Letizia Ortiz cambió para siempre. Se desprendió del apellido, como toda princesa; antepuso un doña a su nombre de pila y se convirtió en Alteza Real. Y a partir de ahí, en estos quince años desde la boda entre los entonces Príncipes de Asturias y hoy Reyes de España, la que conocimos como periodista, como el rostro del Telediario, empezó a coleccionar todo tipo de distinciones honoríficas internacionales. Hasta una veintena, tantas, para hacerse una idea, como visitas de Estado ha recibido nuestro país en estos tres lustros. Porque hay una norma, más bien tradición no escrita, que dice que los presidentes extranjeros agradecen a sus anfitriones sus atenciones con la concesión de una orden. Y desde que doña Letizia entró a formar parte de la Familia Real comenzó a ser agasajada, y muestra de ello son las imágenes de las cenas de gala del Palacio Real, donde, y como manda la tradición, se estrenan las bandas y las Órdenes.

Felipe de Edimburgo, la reina Letizia, la reina Isabel II y el rey Felipe VI antes del banquete en el Palacio de Buckingham con motivo de la visita oficial de los reyes de España al Reino Unido.
Felipe de Edimburgo, la reina Letizia, la reina Isabel II y el rey Felipe VI antes del banquete en el Palacio de Buckingham con motivo de la visita oficial de los reyes de España al Reino Unido. / AFP

La distinción de mayor rango de la que dispone, no obstante, no llegó de un país lejano. Es de dentro de casa, de Palacio. Se la concedió don Juan Carlos el día previo a la boda de doña Letizia con el príncipe Felipe: la Gran Cruz de la Real y Distinguida Orden Española de Carlos III. Y es la banda que más ha empleado, la que se coloca cuando visita un país del que no ha recibido Orden; por ejemplo, fue la que usó en la cena de gala en Buckingham, también la que se colocó en la coronación de Guillermo de los Países Bajos. La Gran Cruz, sin banda, también se le ha podido ver en la solapa el día de la proclamación de Felipe VI como Rey de España, el día que ella se convirtió en reina consorte. Y de eso hace casi ya cinco años.