Antonia Dell'Atte entra como un huracán en la gala Starlite y la tiene que abandonar en ambulancia

Antonia Dell'Atte y Ana Obregón, compartiendo foto. :: EFE/
Antonia Dell'Atte y Ana Obregón, compartiendo foto. :: EFE

La italiana sufrió un repentino desmayo en Marbella

ARANTZA FURUNDARENA

Podría decirse que la gala Starlite se repite cada año en Marbella como el día de la marmota... Pero sería mentir. Porque en cada edición, y esta ha sido la novena, ocurre algo inesperado. En la de este pasado sábado por la noche en concreto lo más llamativo fue el agotamiento de su anfitrión, Antonio Banderas, que llegó colaborador y cariñoso, como siempre, pero cansado como nunca. Se le notó un poco en la actitud (se le veía más serio) pero sobre todo en la voz, bastante más apagada que de costumbre. Había motivo. El actor apenas había dormido. Está rodando a las (exigentes) órdenes de Almodóvar 'Dolor y gloria' y por lo visto el proceso está teniendo más de lo primero que de lo segundo. Pero la Starlite es una gala llena de sorpresas y, aunque el extenuado era Antonio, la que terminó desplomándose fue Antonia (Dell'Atte), que sufrió un repentino desmayo y tuvo que abandonar la fiesta en ambulancia.

Lo de la italiana, de 58 años, los mismos que Banderas cumplió el viernes, ha quedado en principio como un vahído puntual sin mayores consecuencias. Pero Carlos Latre y Santiago Segura tardarán en quitarse el susto del cuerpo. Los dos cómicos conducían el espectáculo desde el escenario del Auditorio de la Cantera de Nagüeles cuando de pronto escucharon los gritos de «¡Un médico, un médico!» y se vieron obligados a detener el show. Tras unos instantes de incertidumbre, el médico apareció y decidió trasladar a Dell'Atte a un lugar más fresco. Al final, Antonia recuperó la conciencia pero fue evacuada en ambulancia para someterla a una revisión. Nada hacía presagiar el accidentado final de fiesta de Dell'Atte, que poco antes había irrumpido en la alfombra roja con un vistoso vestido de lentejuelas, llena de energía y buen humor.

La Starlite es una gala de carácter solidario. Y algunas de sus invitadas más ilustres debieron de pensar que la generosidad bien entendida empieza por el escote... Se vieron aberturas realmente abisales, como la del vestido de Rosanna Zanetti, que apenas dejaba un 10% a la imaginación, el escotazo de Nicole Kimpel (auténtico homenaje al implante mamario y su desafío a la ley de la gravedad), o las atrevidísimas transparencias de Anne Igartiburu.

En cuanto a la otra generosidad, la del bolsillo, la palma se la llevó un cuadro de los artistas cubanos denominados Los Carpinteros que alcanzó los 40.000 euros en la tradicional subasta. La mitad (20.000) recaudó Banderas, nominado a un Emmy por la serie 'Genius', con un lienzo que pintó en pleno arrebato picassiano. Bisbal se lo quería quedar. Pero se plantó en los 10.000 euros. A cambio le cantó a su amigo un sentido 'Cumpleaños feliz' ante todo el auditorio. Más de 2,3 millones de euros lleva recaudados la Starlite desde su comienzo para las fundaciones Lágrimas y Favores, de Antonio Banderas, y Niños en Alegría, de la coanfitriona Sandra García-Sanjuán. La bailaora Sara Baras, el cantante Juanes, la modelo Valeria Mazza, la soprano Ainhoa Arteta y la actriz Bo Derek, entre otras muchas celebridades, asistieron a la gala. También el ex presidente Aznar y su mujer, Ana Botella... Banderas evitó hablar de política, pero advirtió: «Nunca aceptaría ser ministro de Cultura».

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos