Paula Prendes: «Soy la navaja suiza de la televisión»

2018. Promo de la obra 'La madre que me parió'./
2018. Promo de la obra 'La madre que me parió'.

Paula Prendes inicia mañana la grabación de 'Prodigios', programa que presenta con Boris Izaguirre

JESSICA M. PUGA

Ha cocinado en 'MasterChef Celebrity', guiado a chefs al volante, acostumbra a 'zapear' los mejores momentos de la televisión, se sube a las tablas de un teatro siempre que puede y Alejandro Sanz la echó de una rueda de prensa. No hay nada que frene a Paula Prendes (Gijón, 1983), periodista, actriz y presentadora con proyecto en ciernes. Mañana comienza a grabar 'Prodigios', espacio que presenta junto a Boris Izaguirre. Se trata del nuevo concurso infantil de La 1 de TVE, que busca el talento de niños de entre 7 y 16 años en las disciplinas de canto, instrumento y danza clásica. Las galas serán en el Auditorio Miguel Delibes y ser parte del público es posible con adquirir una entrada de cinco euros.

«Es un programa que no se puede comparar con nada existente. Sí, es un 'talent', pero no vamos a ver solo a prodigios innatos, sino a niños que dedican horas y horas a ensayar. Estaremos en un plató con público y música en directo a cargo de la Orquesta Sinfónica de Castilla y León», explica la copresentadora. Ella estará en el 'backstage' con los niños y las familias, en los ensayos, y adelanta, porque ya los ha visto en acción, que los pequeños tienen un talento enorme y es una gozada verlos.

En cada programa de 'Prodigios' se presentarán nueve niños, tres de cada una de las disciplinas a concurso: canto, instrumento y danza clásica. Un jurado de expertos compuesto por el coreógrafo y exbailarín Nacho Duato, la cantante lírica Ainhoa Arteta y el director de orquesta Andrés Salado seleccionará al mejor de cada rama. En la final, se proclamará el 'Prodigio del año'. Solo puede quedar uno.

«Se trata de acercar la música clásica al gran público, o sea, de construir un puente dándole normalidad. Eso es muy importante, porque aún pensamos que son géneros elitistas», dice Prendes, al tiempo que explica que el espectador tendrá información de cada obra y compositor. «La idea es lograr que se consuman cosas de calidad; como pasa en Francia, donde este formato lleva siete años funcionando». 'Prodigios' se emitirá «enseguida», quizá en marzo o abril.

Televisión, teatro, programas de televisión en directo... Nada se le resiste a esta gijonesa que estudió Periodismo y Comunicación Audiovisual en Salamanca y se topó «de coña» con su primer papel en la ficción. Fue un amigo de la carrera, Diego Larrinaga, quien por entonces estaba en la redacción de Mediaset, el que la avisó: «Le habían propuesto a Vasile hacer un 'Becarios' real, que grababan cuando acababan de trabajar. Diego me llamó porque sabía que había hecho algo de teatro. Total, que lo emitieron en la web de Telecinco y tuvo mucha repercusión. Lo pasamos muy bien, la verdad, pero yo no lo veía como mi debut en televisión para nada», explica divertida.

Luego le llegó la fama con 'Sé lo que hicisteis', los papeles en teatro y cine y, hace cuatro años, su primer formato como presentadora. «Fue con la productora Shine Iberia, con quien luego coincidí en 'MasterChef' y ahora se encarga de 'Prodigios'. Tenemos buen 'feeling'», asegura.

Tal frenesí vale para que Dani Mateo le dijera una vez una frase que ahora ella repite como suya: «Soy la navaja suiza de la 'tele'». «A veces pienso, 'madre, esto será bueno o malo, ¿me rechazarán en algunas cosas porque estoy a muchas? Pero a mí me encanta. Creo que dedicarse a los medios de comunicación es eso, precisamente. En Estados Unidos o Reino Unido es lo que hacen», comenta. Aún así, confiesa tener buena parte de la mentalidad española y apetecerle un trabajo fijo como cuando estuvo en la serie 'B&B'. ¿Por qué? Porque eso le daría tranquilidad mental. «A ver cuándo llega. Acabo de cumplir 36 y parece que la edad se nota. Cuando empecé, tenía ganas de todo y como ya lo hice, me apetece asentarme», apunta, aunque advierte que le costaría, por ejemplo, dedicarse a la prensa rosa o amarilla.

Las tablas le sobran. El teatro -participó en 'Love Room' y 'La madre que me parió', por ejemplo- le ha dado exigencia y disciplina. Ahí aprendió, dice, a pincharse urbasón -un antiinflamatorio- si se ponía mala porque, por respeto al público y a los compañeros, no puedes faltar. Los programas en directo le han servido para tirar de naturalidad, frescura y rapidez mental. De hecho, asegura que le pone el 'face to face'. Las ficciones son otra cosa, implican tener que meterse en la piel de otra persona, lo que supone mucho trabajo sola en casa. «Los trabajos los elijo según el 'feeling' que tenga. Si a algo le doy muchas vueltas, duermo mal y de primeras no pienso que es genial, malo. Hay que escuchar eso. Luego valoro productora, equipo, cadena, cómo va a ser la exposición y visibilidad. No va por lo económico», explica. La cuestión es no parar.

 

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