José María García: «Los políticos no saben lo que es un pueblo»

El periodista José María García. / IMANOL RIMADA
El periodista José María García. / IMANOL RIMADA

«Si Villa era la cabeza visible, imagínese lo que hay en el fondo», afirma el periodista, que augura un futuro negro para la región, «como ya lo fue cuando nadie quiso ver que la minería no era rentable»

GUILLERMO MAESE

No costó convencer a José María García (Madrid, 1943) para que concediera esta entrevista. Aunque nació en Madrid, tiene a gala haber pasado sus mejores años en Asturias, y asegura que tiene «el carácter de un asturiano». Ha pasado un buen verano, aunque no haya tenido la oportunidad de viajar al Principado. Una conversación de una hora y media, lo mismo que duraban sus programas -si él quería- para desgranar la actualidad política y deportiva.

-El 10 de noviembre volvemos a tener una cita con las urnas. ¿Lo entiende como un fracaso político?

-Es un fracaso de nuestros imberbes y mediocres dirigentes. Para ser político solo te piden el carné de un partido. Son unos incompetentes que no tienen ni categoría cultural ni personal.

-Llevamos cuatro elecciones generales en cuatro años. ¿Se ha desvirtuado la llamada a las urnas?

-Totalmente. Además, la confianza en nuestros políticos está aún más quebrada. Espero que hagamos un esfuerzo más para equilibrar el país. Es importante no dejar resurgir el bipartidismo.

-Las últimas elecciones generales constituyeron las Cortes más plurales de la historia de España. ¿Qué opinión le merece la irrupción de Vox?

-Lo de Vox es impresentable. ¿Ha visto la discusión entre Ortega Smith y Almeida? ¡Qué imagen! ¿Dónde queda el interés general? Son unos impresentables que no merecen nuestra consideración. Felizmente, creo que les queda un telediario.

-¿A quién cree que beneficia la repetición de las elecciones?

-Parece que al PSOE. Con todos los errores que ha cometido, hoy el Partido Socialista es el único partido sólido que tenemos. Al PP hay que fumigarlo y a Podemos también, porque no defiende la Constitución. Ciudadanos, si no cambia radicalmente, se va a quedar en una promesa. Me sorprende que Rivera esté tan desaparecido. Todos hemos tenido pareja y hemos estado enamorados, pero eso no significa desaparecer de la contienda.

-¿No cree en la regeneración del PP con Pablo Casado?

-Es un partido que está lleno de chorizos y por eso hay que fumigarlo. Todo empezó con Aznar y ahora Casado es su títere.

-Hace muchos años, usted dijo que España era el país del mundo que más chorizos tenía por metro cuadrado. ¿Sigue pensándolo?

-Me pusieron verde por aquello, pero fui tremendamente generoso, porque debí decir por centímetro cuadrado.

-¿Le ha sorprendido la imputación de Esperanza Aguirre?

-Estoy licenciado en Esperanza Aguirre, es una de mis grandes decepciones. Miente con un descaro tremendo, se cree que está por encima del bien y del mal, y lo peor es que sigue presumiendo como si fuera una grandísima triunfadora. Lo de esta señora es absolutamente indecente.

-¿Qué le ha parecido que le hayan concedido el primer permiso penitenciario a Iñaki Urdangarin?

-Lo marca la ley, quien lo critique carece de caridad y solidaridad. Lo de Urdangarin ha sido un manchón más en la historia de la Casa Real, no es el mayor ni el más grave.

-¿Y cuál ha sido el más grave?

-No estoy capacitado para valorarlo, pero no creo que haya un solo español que no conozca lo que yo sé.

-Asturias afronta un nuevo periodo de reconversión industrial, acuciada por la despoblación y la tasa de natalidad más baja del país. ¿El futuro de la región es negro?

-Lo es, pero ya lo fue cuando nadie quiso ver que la minería no era rentable. Ha desaparecido la Asturias rural porque los políticos no saben lo que es un campo o un pueblo. La última vez que estuve en Asturias pasé el domingo en Luarca. No había nadie y no estaba abierto casi nada. Fue una sorpresa tremenda.

-Si hablamos de minería, parece imposible no hacerlo de José Ángel Fernández Villa.

-Su caso es una anécdota sangrante del choriceo de los políticos. Si él era la cabeza visible, imagínese lo que hay en el fondo.

-Usted intentó que Vicente Álvarez Areces y Francisco Álvarez-Cascos tuvieran un encuentro amistoso en la época de mayor enfrentamiento entre ellos. ¿Cómo fue aquel episodio?

-Intenté mediar. Les decía: «Por Asturias, tenéis que solucionarlo». Les ofrecí mi casa de Madrid, ir a Valladolid, y nunca llegó a fraguar ese intento. Areces estaba dispuesto a todo, pero Cascos me espetó: «Yo a ese, si le veo, le arranco la cabeza».

-Sobre usted siempre planea la sombra de su vuelta a la radio. ¿Se dan las condiciones?

-¿Algún medio de comunicación va a atreverse a aguantar mis denuncias? No creo que ninguna empresa privada fuera a tener las pelotas. Están todas en quiebra técnica y esperan las ayudas de los gobiernos para resurgir.

-¿Quedan periodistas radiofónicos como los de antes?

-Ya no hay investigadores ni periodismo de denuncia. No le echo tanto la culpa a los periodistas, sino a los directores. ¿Cómo puede ser director de una radio alguien que no ha cogido un micrófono en su vida? Es degradante.

-¿Extiende esa degradación a Televisión Española?

-En este caso, también entran los políticos en juego, porque son los que mandan ahí. Rosa María Mateo fue en su día una señora cañón que leía muy bien. ¿Es suficiente para dirigir RTVE? ¿Qué ha hecho esa señora de periodismo? Está en RTVE por su pertenencia al Partido Socialista.

-¿Le quedó algo por denunciar en sus programas?

-Yo solo he callado dos noticias, por el desencanto que iban a producir a mis oyentes. No conducían a nada. Fue un acto de autocensura, no íbamos a conseguir nada positivo.

-¿Volvería al deporte?

-No. El periodismo está es una situación decadente y el deportivo es el máximo exponente. Se ha perdido la pluralidad, la credibilidad y la independencia. El tipo, y no le estoy diciendo persona, que más daño ha hecho al periodismo deportivo es Florentino Pérez. Se aprovecha de la penosa situación económica de los periodistas.

-La semana pasada España se proclamó campeona del mundo de baloncesto, Nadal continúa cosechando torneos, Márquez va encaminado hacia un nuevo título. En sus tiempos era impensable contar tantos éxitos del deporte español.

-Yo he vivido el deporte español en momentos difíciles. Recuerdo decir en unos juegos olímpicos: «Éxito sin precedente del equipo español de natación: han ido diecisiete y han vuelto los mismos. No se ha ahogado ninguno». Garbajosa, el presidente de la Federación Española de Baloncesto, es un ejemplo de coherencia y buen hacer en el deporte. Hay nuevos dirigentes en el deporte español que están haciendo las cosas muy bien. Lo mismo puedo decirle de Rubiales en el fútbol.

-En el entierro de Blanca Fernández Ochoa dijo que «estaba en una situación terrible y no la ayudó nadie».¿Quién debió ayudarla?

-Blanquita estaba vendiendo chalecos de estimulación eléctrica para gordos. Nadie en la federación la ayudó cuando fue a pedir trabajo. El presidente de la federación debería de haber sabido la situación de Blanca y, si no la sabía, igual es que no vale para dirigirla.

-Hablaba antes de Florentino. Ahora la situación del Madrid no es boyante. ¿Fue un error la vuelta de Zidane?

-El Madrid tiene como presidente a un tipo que difícilmente sabe diferenciar un balón de una cazuela. No quiero ser como él y jugar con ventaja. No valoraré la situación deportiva del Madrid, pero Zidane sabe lo mismo que antes: nada.

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