Señorial y solariega fiesta en Vegarrionda

El festejo impulsado por Rodrigo Cuevas congregó a una multitud en el pueblo piloñés de 15 habitantes

ENRIQUE CARBALLEIRA

L legó una nueva edición de la fiesta de Vegarrionda, el evento impulsado por el músico y showman Rodrigo Cuevas, que ha logrado hacerse con una legión de seguidores en tan solo dos ediciones. La celebración, bautizada como 'Una Señora Fiesta' (USF), se amplió este verano, incorporando un festival musical nocturno. Todo se conjugó para que los resultados fuesen más que satisfactorios, incluyendo la extraordinaria jornada veraniega, de esas que no se suelen prodigar por estas tierras.

Esta segunda edición arrancaba al filo de las doce del mediodía. La romería propiamente dicha se celebra en el prado de La Meredal. Se busca una cita que sirva de punto de encuentro entre los visitantes y los vecinos de la zona. Esta combinación resulta fundamental para Rodrigo, quien ayer destacaba la importancia «de que los vecinos se integren y formen parte de la celebración». Y así ocurrió.

Mientras los vehículos llegaban a Vegarrionda y se situaban en los aparcamientos habilitados para la ocasión, en La Meredal el público ya esperaba por el comienzo de la subasta del ramo de pan. La finca, situada junto al tradicional bar tienda de la localidad, linda con el río y una pequeña zona de frondosos árboles que ayer ofrecían una sombra salvadora para soportar los más de 30 grados que el sol lanzaba sobre tierras piloñesas. Pasando el río se encontraba la zona de acampada, donde muchos de los asistentes preparaban sus tiendas para pasar la noche.

El ambiente era de alegría y jolgorio. El buen humor impregnó el día mientras el músico y presentador Xosé Ambás, y el propio Cuevas daban comienzo a la subasta de los panes, algunas madreñas e incluso una empanada con aspecto delicioso. El fundador del festejo se mostraba contento con el ambiente de la cita: «Creo que es un día de celebración y alegría. Vecinos y visitantes están disfrutando. Además tenemos un día estupendo», señaló.

En la finca también se ubicaban algunos puestos de venta de bebidas, artesanía y objetos de promoción del evento. La estrella fue el tanque con el logotipo de la celebración, una taza de metal con auténtica factura «de pueblo», que se vendía al precio de tres euros y que casi nadie se quiso perder.

Durante la jornada no faltó la música de la Charanga Picante, los xuegos y bailes tradicionales, poesía y hasta un concurso de pic-nics.

Mientras se sucedían las actividades, justo al otro lado de la carretera tres esforzados cocineros trabajaban a destajo en la preparación de las paellas que luego serían degustadas. Cuatro grandes paelleras cocían hasta 400 raciones del rico arroz.

Ya por la noche, se desarrolló una de las grandes novedades de esta segunda edición, un festival musical ubicado en la finca de La Vilortera. Hubo actuaciones de Xaime Martínez, Baiuca, Niño de Elche y Meneo DJ Set. Para reponer fuerzas, el recinto contaba con puestos de comida y bebida.

El origen de esta celebración tuvo lugar el pasado año, cuando varios amigos, entre los que se encontraba Rodrigo Cuevas, relacionados todos con Vegarrionda, se propusieron hacer una fiesta en esta aldea de 15 habitantes. Comenzaron a soñar y se plantearon abrirla a toda la gente del concejo y traer a algún grupo de fuera, ofreciendo una programación de calidad. También pensaron que la parte estética debía estar muy cuidada. Se trata de una fiesta preciosa en la que se cuida el entorno, reduciendo al mínimo los residuos y siendo respetuosos con el medio ambiente porque, ante todo, «se intenta hacer algo beneficioso para el pueblo».