Azabache del Neolítico

Siete puestos de artesanía exponen y venden sus piezas en el parque de la Casa Riera con motivo de la segunda edición de la feria monográfica sobre este oficio ancestral

MIGUEL DE LA LLANA
EXPOSICIÓN. La concejal de Cultura con un varios artesanos. / N. A./
EXPOSICIÓN. La concejal de Cultura con un varios artesanos. / N. A.

Una carpa esconde estos días en el parque de la Casa Riera un oficio tan antiguo como poco conocido que tiene sus orígenes en el Neolítico y del que aún queda mucho por decir: el azabache. Un material que resulta de la fosilización de los pinos negros que convivieron con los dinosaurios y que ahora sólo se encuentra en el municipio de Villaviciosa.

Así lo explican las siete familias de artesanos que durante estos días muestran en Cangas de Onís sus piezas: pulseras, pendientes, colgantes, collares, broches...y un sinfín de artículos realizados a mano con la piedra del Neolítico. Cada artesano proyecta su habilidad y fantasía en las piezas que durante estos días se ponen a la venta en la ciudad canguesa. Unos apuestan más por la talla, otros juegan con el engarce en oro y plata. Alguno se atreve a la mezcla de azabache, coral y madre perla, o incluso con marfil y nácar. De lo que no cabe duda es de la belleza y disparidad de cada obra.

Y es que una de las ideas de esta feria «es dar a conocer algo de lo que la gente oyó mucho, pero de lo que sin embargo desconocen», explica Eliseo Nicolás Alonso, más conocido como 'Lise' y secretario de la Asociación Acebache. Este colectivo vela por el desarrollo de la tradición azabachera de Asturias, «única provincia en España, y de los pocos sitios en el mundo donde existen minas de azabache», apunta Pedro Villanueva.

Los artesanos recuerdan también que esta piedra es el talismán del camino de Santiago y se quejan de que no exista una explotación minera regularizada para facilitarles su labor. «Cuesta mucho trabajo conseguir la materia prima», exponen. Por el momento esperan la inmediata apertura de la mina de Oles, en Villaviciosa.

Malestar

En sus bancos de azabachero, entre navajas de afeitar para cortar el azabache y badanas de cuero y piedras de asentar, el gremio expresa también su malestar con las administraciones municipales. «Parecen que nos ponen cortapisas para ponernos en los mercados o plazas de los pueblos. Nos reservan sitios lejos del centro y escondidos. Esto nos afecta comercialmente», advierte Pedro Villanueva.

La exposición de Cangas de Onís se podrá visitar hasta el próximo miércoles 25. El programa se completa con ciclos, charlas y tertulias que responderán a las inquietudes de los participantes. Además, algunos azabacheros harán muestras de su habilidad artesanal mediante la elaboración en directo de piezas en la misma exposición. Esta última actividad tendrá lugar las tardes del lunes 23 y del martes 24 de julio.

Fotos

Vídeos