Imprevisible y desequilibrante

MIGUEL MONTES

ES uno de esos jugadores que encantan a la grada. Su estilo siempre me agradó, tanto por la vistosidad de su regate, como por el desequilibrio que tiene cuando encara a un jugador contrario. Diego Castro es un futbolista imprevisible con el balón en los pies, con capacidad para desarmar las intenciones de vigilancia del contrario.

En casa tiene un buen maestro, su padre, Fernando Castro Santos, buen amigo, excelente persona y gran entrenador. Alguna influencia tuvo en el desarrollo de su carrera deportiva. Desde pequeñito, cuando empezó en el Pontevedra, se veía que tenía madera de futbolista.

Aunque puede jugar en las dos bandas, pese a ser derecho, se desenvuelve mejor en la izquierda, con un recorte interior que hace mucho daño a los contrarios. Por su estilo de juego también puede ser utilizado como media punta, en una posición entre líneas, donde podría causar desorientación en la zaga rival.

Diego Castro debe ser esta temporada otro de los jugadores importantes del equipo. Es un futbolista completo y ofensivamente muy válido. Estoy seguro de que va a dar un rendimiento mejor que la pasada campaña. El equipo va a notarlo positivamente. Al tiempo.