La localidad llanisca de Celorio celebró sus fiestas del Bollu con una gran marmitada

GUILLERMO. F. BUERGO
PEROLA. Los cocineros revuelven el guiso marinero. / N. A./
PEROLA. Los cocineros revuelven el guiso marinero. / N. A.

Lo nunca visto en Celorio. La comisión de festejos de El Carmen, además de repartir ayer 500 bollos entre sus socios, consiguió reunir a más de cuatro mil personas en torno a una descomunal perola, en la que se cocinó una sabrosa marmita de bonito. Como ingredientes se emplearon mil kilos de patatas, trescientos de bonito, ciento cincuenta de cebollas y pimientos, y cinco de sal. También se utilizaron mil litros de agua y noventa de aceite.

Tres horas fueron necesarias para que los cocineros locales José Ignacio, Manoli, Julio, Cao y Juan, tuvieran el guiso listo. Los sorprendidos comensales iban entregando euros a voluntad para adquirir generosas raciones del tradicional cocido marinero y los organizadores enviaron a Posada 300 raciones de forma gratuita para que fueran consumidas por los alumnos del colegio Orione.

La enorme tartera fue facilitada por el ayuntamiento cántabro de Ruente. Tenía una base de 2,50 metros de circunferencia y medía 70 centímetros de altura. Las brasas comenzaron a prepararse a las cinco de la tarde, con trozos de roble y eucalipto, y tres horas más tarde las cucharas comenzaban a comprobar el resultado.

En la gran finca de la antigua bolera del Papimba se habían instalado más de 300 mesas y sus correspondientes sillas, y encontrar un lugar en el que tomar asiento era el bien más cotizado.

El presidente de la comisión, Fernando García, agradeció «el préstamo del alcalde de Ruente, Jaime Molleda» y en tono poético aseguró que «los vecinos están desbordados por la emoción».

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