El Sporting se hace polivalente

Tras las dos primeras semanas de entrenamientos y dos ensayos, Preciado ya perfila el nuevo equipo

MANUEL ROSETY MROSETY@ELCOMERCIODIGITAL.COM
CONTUNDENCIA. Míchel corta el avance de un rival en el partido de anteayer ante el Racing de Ferrol. / M. FUENTES/
CONTUNDENCIA. Míchel corta el avance de un rival en el partido de anteayer ante el Racing de Ferrol. / M. FUENTES

Tras las dos primeras semanas de entrenamientos y los dos primeros partidos de pretemporada, Manuel Preciado perfila el nuevo Sporting, en el que destacan las pruebas de polivalencia para algunos jugadores, mientras el técnico sigue a la espera de cerrar la plantilla con un central y un delantero. Gerard y Congo siguen siendo sus principales objetivos.

En León, la imagen del equipo gijonés tuvo dos caras, con una primera parte titubeante y sin ideas, producto del cansancio, y una segunda en la que, pese a la expulsión de Iván Hernández, la explosividad de Omar y Diego Castro dieron otro aire y argumentos para calificar la derrota de inmerecida.

En Ribadeo, el equipo gijonés fue mejor que el Racing de Ferrol, lo que proyectó una mejor imagen del equipo, sobre todo con las asistencias de Pina y la fluidez de Luis Morán en el primer tiempo y el contraataque de la segunda parte ante un rival que tuvo un buen toque de balón.

La polivalencia de puestos afectó, principalmente, a Jorge, con una de las innovaciones de Preciado, al colocarlo como lateral zurdo, posición para la que no tiene cualidades específicas. La prueba es que en Ribadeo pasó muchos apuros con el escurridizo Jonathan Pereira, cedido por el Villarreal, hasta que Preciado tuvo que hacer una modificación, para intercambiar su puesto con Alain, más rápido para reaccionar.

Jorge recuerda que «en las categorías inferiores jugué de lateral, pero desde juveniles pasé a central, que creo que es mi puesto». De todas formas, asegura que «estoy a disposición del entrenador y lo que quiero es jugar donde sea». El gijonés expuso que «no es que no me vea de lateral, sino que me veo de central, que es mi posición, pero no voy a renunciar a jugar en otra demarcación».

La llegada de centrales o de jugadores que se adaptan al centro de la defensa es «aumentar la competencia», según Jorge, quien señaló que «los fichajes realizados son buenos jugadores», pero su intención es «trabajar a tope, para que Preciado tenga que pensarse mucho las alineaciones». El defensa gijonés considera que «tengo condiciones para jugar de central en el Sporting» y, en referencia a los jugadores fichados, avisa que «no por venir de fuera se tiene el puesto asegurado».

Más a gusto arriba

Por su parte, Iván Hernández tiene asumido que «el Sporting me fichó como central», pero puntualizó que «me encuentro más a gusto en el centro del campo, que es donde jugué toda mi vida». También apuntó que «en Valladolid me acostumbré a jugar de central» y en el Sporting «hay días que Preciado me pone atrás, tanto en entrenamientos como en partidos, y en otros me adelanta». El último caso fue en Ribadeo, donde jugó todo el partido en el centro del campo, con una misión de contención, además de subir al ataque en las estrategias. En cambio, en León fue alineado de central, con el infortunio de que fue expulsado por un empujón a un contrario que había ganado la posición a la defensa. Otras variantes que aplica Preciado están en las bandas, en las que puede utilizar a Kike Mateo, Diego Castro y Jorge Pina, además de Omar, quien también puede actuar en la media punta.

El entrenador cántabro también empleó varios sistemas, aunque el suyo predilecto es el 4-4-2, que transforma en 4-2-3-1, en función de quién sea segundo delantero o adopte una posición de enganche. En esto influirá el jugador que se incorpore para completar la delantera.