Tres generaciones de la tonada

Los ganadores del XXVII Concurso de Canción Asturiana de EL COMERCIO coinciden en que «para triunfar en este mundillo hay que intentar aprender siempre, cuidarse y mimar la voz»

NICOLÁS MENÉNDEZ
CAMPEONES. Héctor Braga, Raúl Díaz y Jorge Tuya, tres generaciones de cantantes de tonada. / UCHA/
CAMPEONES. Héctor Braga, Raúl Díaz y Jorge Tuya, tres generaciones de cantantes de tonada. / UCHA

«Cuando yo gané mi primer concurso vosotros ni siquiera habíais nacido». Jorge Tuya, una de las grandes voces de la canción asturiana, bromeaba con los dos campeones del XXVII Concurso de Canción Asturiana en categoría de aficionados y menores de 18 años, Héctor Braga y Raúl Díaz, respectivamente, sobre su enorme experiencia compitiendo en el certamen gijonés.

Para Tuya, que a sus 48 años ha ganado en la plaza Mayor nada menos que doce veces, «lo difícil no es sólo llegar, sino mantenerse ahí arriba, cuidándose y teniendo un cierto compromiso para poder estar a un buen nivel en cada competición y no fallarte ni a ti ni a los aficionados».

Llegar lejos en el mundo de la tonada requiere constancia, y eso es algo que empieza a saber Héctor Braga, de 26 años: «Cada vez tengo más claro que hay que rodarse mucho. Cuanto más machacas las canciones, más las dominas y menos nervioso te pones». Este músico profesional -toca la gaita y el violonchelo entre otros instrumentos- empezó a cantar, hace sólo un año, «como un acto de responsabilidad como asturiano. Lamentablemente la tonada no se fomenta lo suficiente ni se imparte en las escuelas».

Raúl Díaz, por su parte, sabe que tiene todo el tiempo del mundo por delante, a sus 12 años, para conseguir hacerse un nombre en el mundo del folclore asturiano. «En El Entrego, que es de donde vengo, siempre cantaba sin competir. Hace dos años nada más que participo en certámenes, así que estoy más que contento de haber ganado ya en Gijón».

El escenario de la plaza Mayor impone. Eso es algo que los tres destacan y por eso reconocen sentir «un hormigueo en el estómago cada día que hay competición. Eso sí, se quita una vez que abres la boca y sale la voz». Raúl recuerda la primera vez que subió a un escenario a cantar: «Me puse muy nervioso, aunque con el tiempo se me ha ido quitando un poco».

Los tres campeones coinciden en señalar que el concurso de EL COMERCIO tiene «una solera especial porque todas las grandes voces están presentes». Para Héctor Braga, «triunfar aquí tiene sin duda un sabor especial y es un primer peldaño muy grande».

La edición de este año, visto el nivel de los intérpretes, ha estado muy reñida, aunque como señala Tuya, «siempre lo está. Llevo 25 años participando y aunque han cambiado los rivales, la competencia es más o menos la misma». En su opinión, a veces una final se decide por pequeños detalles, como puede ser «la elección de una u otra composición».

Para Tuya, una de las claves del éxito es tener claro lo que es un concurso: «Yo siempre he cantado para los jueces. Eso es así, lo que no quiere decir que me olvide del público o los aficionados». Éste veterano intérprete tiene claro que 'La línea trazada' y otras canciones de ese tipo suelen emocionar al público y arrancar muchos olés, «pero no tienen por qué hacerte ganar».

Con raíces asturianas

Desde Villager de Laciana (León), María del Rosario González, campeona en categoría femenina, se muestra «agradecida y alegre de haber obtenido este trofeo». Para esta leonesa con raíces en Fuentes del Cordero (Cangas del Narcea), «siempre hay un hueco en verano para venir a Gijón y participar en el concurso. Ya he ganado cinco veces, por lo que casi estoy obligada a venir», bromea.

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