Los Caserinos sacará al mercado el primer queso a la sidra de Asturias

La empresa maliaya busca «un llagarero que no tema innovar» para fabricar con productos bajo el sello DOP

I. GÓMEZ
EMPRENDEDOR. Ángel Amandi, en su quesería. / I. G./
EMPRENDEDOR. Ángel Amandi, en su quesería. / I. G.

La empresa maliaya Los Caserinos estudia sacar al mercado el primer queso a la sidra. Para ello, han encargado al Instituto de Productos Lácteos de Asturias (IPLA) un proyecto de investigación que les dé los parámetros adecuados para la elaboración de este singular producto agroalimentario. Ángel Amandi, uno de los cuatro hermanos que están al frente de la quesería de Maoxu, explicó que «hemos hecho pruebas caseras, pero no tenemos todas las garantías». De ahí la necesidad de ese estudio, cuyos resultados «según nos han dicho, no los tendremos antes de un año, porque aún tienen que pasar muchos trámites».

En ese tiempo, los gerentes de Los Caserinos tratarán de encontrar «un llagarero que no tema innovar» para elaborar este producto con sidra Denominación de Origen Protegida (DOP): «Si dos empresas de agroalimentación se unen para un mismo proyecto, te lo aprueban más fácilmente», anotó Amandi.

La idea de producir queso a la sidra surgió en la familia hace cuatro meses, tras visitar una quesería irlandesa donde una firma española fabrica el único queso al vino que existe en el mercado. «La cuestión era que si eso era factible y tenía mercado, por qué no va a encontrar su hueco un queso bañado en sidra, que es el producto de nuestra tierra», detalló el mayor de los hermanos. Entonces comenzaron las pruebas: con leche de cabra, con leche de vaca, variando el tiempo de inmersión del queso en sidra... Pero no terminan por encontrar el estado adecuado: «Para hacer todas esas pruebas, con el tiempo que requieren, no estamos capacitados. Por eso hemos pedido al IPLA que nos ayude».

Nuevo mercado

Con la puesta en marcha de este proyecto, esta joven empresa, que comenzó su producción en el mes de enero, busca hacerse un hueco en el mercado alimentario. «Quesos de vaca o de cabra, que es lo que producimos, hay muchos tipos, por eso tenemos que buscar un ámbito del mercado en el que poder consolidarnos», reconoció uno de los gerentes. Y eso, a pesar de que sus productos ya se distriubyen a través de las principales tiendas especializadas de Madrid, Barcelona y Valencia: «Queremos inclinarnos por un público selecto».

La marca de calidad de esta pequeña empresa, que lleve por nombre el apodo familiar, se sustenta en la producción tradicional de su materia prima y en la elaboración artesanal de sus quesos.

Los Caserinos cuenta con una ganadería de 110 vacas, de cuya producción lechera se utiliza el 30%, y más de 200 cabras de la especie seanne, «la cabrita de Heidi». De estos animales, traídos desde Francia y alimentados por el forraje que ellos mismos cultivan, se aprovecha el 100% de su producción (unos tres litros diarios). Con estas cifras, los nueve empleados habituales de la quesería, fabrican unos cien kilos diarios de queso. Junto a una forma tradicional de hacer las cosas, esta familia de Villaviciosa tiene su unión como sello de calidad. Son jóvenes y emprendedores y por eso, a pesar de que reconocen que la inversión que han tenido que realizar ha sido «enorme», confían en que todo salga bien. Para ello, cuentan con el apoyo de las administraciones públicas y de organismos alimenticios como el IPLA.