Fomento revela un «sobrecoste importante» del 'superpuerto', que puede rondar el 40%

La Autoridad Portuaria negocia con las constructoras un ajuste del presupuesto para pedir más dinero a la UE El secretario general de Transportes achaca la revisión al alza al aprovisionamiento de piedra de las canteras

NACHO PRIETO
PANORÁMICA. Vista de la obra del 'superpuerto' desde la Campa de Torres, que recorren dos ciudadanos. / P. CITOULA/
PANORÁMICA. Vista de la obra del 'superpuerto' desde la Campa de Torres, que recorren dos ciudadanos. / P. CITOULA

El secretario general de Transportes del Ministerio de Fomento, Fernando Palao, desveló ayer que «las obras de El Musel tienen un deslizamiento importante de costes por la disponibilidad de las canteras». La cuantía del incremento, añadió Palao, se está negociando con los contratistas, para intentar incorporarla a la financiación europea, lo cual tiene alguna dificultad pues la cantidad ya concedida corresponde a un programa de cohesión distinto al que habría que utilizar ahora, pero «haremos todo lo posible».

Palao dijo que es impensable que el sobrecoste vaya a afectar a la ejecución del proyecto porque «este tipo de obras, cuando se ponen en marcha, no hay quien las pare». También afirmó que «es lógico» que las empresas intenten aumentar el presupuesto y que «puestos a pedir...» pueden exagerar sus pretensiones, si bien insistió en que las cifras que se barajan de incremento «son muy importantes» y admitió que se puede situar en torno a un 40%, lo cual, sobre un precio de contrata de 580 millones de euros, supondría en torno a 232 millones más (lo que sumaría 812).

Sobre el tratamiento administrativo para admitir un incremento en una obra adjudicada por concurso, Palao señaló que «cuanto más pequeña es la cantidad, más sencillo resulta» el reformado del presupuesto y que las cosas se complican, no ya desde el punto de vista financiero, sino también del administrativo, si el desfase supera el 30%.

Una única revisión

Por su parte, el presidente de la Autoridad Portuaria de Gijón, Fernando Menéndez Rexach, aseguró ayer que está «muy tranquilo» ante el aumento del precio del 'superpuerto' y, a la vez que evitó adelantar datos sobre la cuantía del sobrecoste previsto y sobre la forma de financiación posible para afrontarlo, prometió información pormenorizada de las cuentas cuando haya un acuerdo definitivo con la Unión Temporal de Empresas que ejecuta la obra y «se cierren» las fórmulas de financiación adecuadas.

Rexach explicó que la Unión Europea sólo admite una revisión del presupuesto, que se puede justificar por modificación del proyecto o por incremento excesivo de los costes previsibles en la ejecución del trabajo. La necesidad de proponer sólo una modificación aconseja no precipitar la petición de más financiación europea hasta conocer exactamente la cantidad que se pacte y hasta que el avance de la obra haga ya poco probables las sorpresas.

Sobre los motivos del incremento, Rexach fue menos explícito que Palao, quien, como queda dicho, culpó directamente a dificultades derivadas del suministro de piedra. No obstante, indicó que también hubo algún modificado de proyecto que hay que tener en cuenta.

Durante una reciente explicación sobre la marcha de las obras de ampliación de El Musel, el director de la Autoridad Portuaria de Gijón, José Luis Díaz Rato, informó de que la piedra procede de todas las canteras disponibles en Asturias e incluso de algunas de León.

La Autoridad Portuaria, antes de adjudicar la obra de ampliación, realizó un exhaustivo estudio no sólo de los yacimientos de piedra, sino también de la posible localización de todo tipo de materiales de relleno.

Posteriormente, el proyecto de la UTE adjudicataria de los trabajos incluía la construcción de una cinta para suministrar piedra desde la cantera de Aboño hasta El Musel, que no llegó a convertirse en realidad.

Problemas en Aboño

La cantera de Aboño ocasionó problemas por la concesión, por parte del Principado, de una licencia de investigación a una empresa asturiana que impidió la explotación de la cantera hasta que el Gobierno regional decidió autorizar la extracción de piedra, precisamente por las dificultades que estaba proporcionando al desarrollo del 'superpuerto'. La necesidad de utilizar otras canteras no sólo produjo un coste importante de transporte, sino también un retraso en el acopio de materiales.

Para dar a entender que el aumento de presupuesto en una obra pública no es anormal, el presidente de la Autoridad Portuaria de Gijón indicó, con ejemplos siempre marítimos, que tanto la ampliación del puerto de Barcelona, como las del de Bilbao o el de Ferrol, experimentaron subidas importantes, que en el caso de Barcelona cifró en cerca del 60%, un porcentaje más abultado aún que el 40% apuntado para el caso de El Musel.

Autopistas del mar

En otro orden de cosas, Fernando Palao dijo que Fomento habló con todas las navieras que podrían estar interesadas en el concurso convocado por España y Francia crear líneas marítimas de tráfico ro-ro (camiones y remolques) entre ambos países, para informar hasta qué punto cabe flexibilidad en las condiciones. Admitió que las exigencias disgustan a las navieras y, en ese sentido, anunció buena disposición, tanto de España como de Francia y la UE, para flexibilizar las sanciones que las empresas tendrían que afrontar en caso de incumplir los tráficos mínimos establecidos. Asimismo, dijo que «se van a primar» los proyectos que incluyan escalas en más de un puerto en cada país, lo que podría favorecer a El Musel, porque «los tráficos no sobran». No obstante, insistió en que sólo son subvencionables los proyectos viables y que no habrá ayudas para «la ineficacia» y que, en el caso de las autopistas del mar, calidad es sinónimo de frecuencia.

Palao contempla la posibilidad de que el concurso quede desierto y que ninguna naviera presente oferta antes del 5 de noviembre. No obstante, «hay vida detrás de las autopistas del mar», dijo el secretario general de Transportes, para dejar claro que tal vez haga falta algo de tiempo para profundizar en la «cultura de la intermodalidad», sin perjuicio de que las autopistas del mar son una apuesta clara de la política marítima europea, que estos días está siendo nuevamente sometida a debate en Lisboa.