Caravia activa un sistema de extracción de agua subterránea para garantizar el suministro

La obra implica el aprovechamiento del agua potable que se saca de una mina de espatoflúor y su bombeo hasta los dos depósitos que abastecen al concejo El sistema resolverá las carencias que pueda generar el crecimiento urbanístico

ANA MORIYÓN
VISITA. Los técnicos explican a Pablo García Pando y a José Luis Montes el funcionamiento del sistema de captación. / PABLO DE BLAS/
VISITA. Los técnicos explican a Pablo García Pando y a José Luis Montes el funcionamiento del sistema de captación. / PABLO DE BLAS

El municipio de Caravia no tendrá que preocuparse más por el suministro de agua, ni siquiera durante los meses de estío cuando la población se duplica y el consumo alcanza los 480 litros por habitante y día. El Ayuntamiento y la Consejería de Administraciones Públicas presentaron ayer un «singular» sistema para la captación de agua potable de la mina Jaimina que pone fin a los problemas de suministro detectados en época estival. Una carencia que, en su día, fue advertida incluso en las prescripciones redactadas por la Comisión de Urbanismo de Ordenación del Territorio (CUOTA) para la aprobación definitiva del Plan General de Ordenación Urbana, en previsión al despegue urbanístico en el que está inmerso el municipio.

La idea de reutilizar el agua que se extrae para el funcionamiento habitual de la mina Jaimina fue planteada por el Gobierno local hace ya más de un año, cuando el departamento de Farmacología del Hospital de Arriondas confirmó que ésta era totalmente apta para el consumo ya que procedía de los mismos manantiales que la que se viene consumiendo habitualmente en el concejo. En aquel momento, el Ayuntamiento inició contactos con la empresa Minersa que gestiona esta explotación de espatoflúor y con el Gobierno del Principado para poder desarrollar la actuación. Ayer, el alcalde del municipio, Pablo García Pando, y el director general de Administraciones Públicas, José Luis Montes, procedían a la recepción de la obra acometida en los últimos meses por la empresa Construcciones Gusi, que supuso una inversión por parte de la Administración regional de 216.000 euros.

Decantación

La actuación implicó la construcción de un pequeño depósito de decantación con capacidad para 50 metros cúbicos en las inmediaciones de la mina Jaimina donde se recibe el agua que la propia explotación extrae del interior de la mina para su correcto funcionamiento. La obra se completa con un sistema de bombeo que permite trasladar el suministro recogido en este punto hasta los dos acopios que existen en el municipio, uno en Caravia Baja y el otro en Caravia Alta que, a su vez, reciben agua de forma natural de diferentes manantiales.

El funcionamiento es simple. Los depósitos suministran a la población del concejo el agua de los manantiales pero, si en época de sequía o como consecuencia del desarrollo urbanístico éstos no alcanzan los niveles mínimos, un sistema de sensores instalado en cada uno de los habitáculos envía información mediante radio al depósito base para que se active el sistema de bombeo desde la mina Jaimina. Éste está preparado para suministrar agua a una velocidad de 10 litros por segundo al depósito de Caravia Alta y a 7 litros por segundo en el caso de Caravia Baja.

Nueva construcción

El primero de ellos tiene capacidad para 1.000 metros cúbicos y fue construido a lo largo de la anterior legislatura en la carretera de La Trincherona, a un desnivel de 150 metros. El de Caravia Baja, instalado en las inmediaciones de Carrales, tiene capacidad para 350 metros cúbicos y está ubicado a un desnivel de 70 metros. La actuación ha implicado la construcción de dos kilómetros de tubería de impulsión aunque gran parte de ella, explicó ayer el primer edil, Pablo García Pando, se ejecutó aprovechando la creación de la acera en la margen de la carretera N-632 que se ejecutó este mismo año entre las localidades de Prado y Carrales.

El alcalde de Caravia se mostró ayer confiado en que esta actuación acabe con los problemas de agua que ya se habían convertido en habituales durante la temporada de verano y que, el pasado mes de agosto, habían obligado a cortar durante algunas noches el suministro para conseguir llenar los diferentes acopios. No hay que olvidar que el municipio de Caravia cuenta en la actualidad con unos 600 habitantes que llegan a duplicarse en temporada de verano y que, si bien por el invierno consumen una media de 240 litros por habitante y día y requieren de un suministro de 6,5 litros por segundo, estas tasas de consumo «se multiplican por dos» por el verano.

El director general de Administraciones Públicas, José Luis Montes, felicitó al equipo de gobierno por «la planificación de esta actuación y por aprovechar la oportunidad» que brinda a un municipio como el de Caravia hacer uso del agua que se extrae de una mina, aunque recordó que esta actuación no tendría sentido si antes no se hubieran acometido otras obras como la construcción del depósito que abastece a los vecinos de Caravia Alta.

Futuro

Pero el departamento que encabeza Ana Rosa Migoya tiene intención de seguir invirtiendo en materia de abastecimiento en el concejo de Caravia. El director general de Administraciones Públicas confirmó ayer el apoyo de la consejería para rehabilitar la red de abastecimiento y saneamiento de algunos de los núcleos rurales del municipio.

Además, anunció la reforma de la carretera de La Trincherona, que comunica Caravia Alta con El Fitu, «para que sea de acceso rodado y pueda seguir utilizándose por los vecinos», así como la construcción de aceras similares a la habilitada entre Prado y Carrales «para mejorar el acceso peatonal a otros núcleos del municipio e incluso a las playas del concejo».

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