El Congreso amplía las pensiones a quien se retire después de los 65 años

PSOE y PP se unen y sacan adelante la ley que reforma la Seguridad Social, que también incluye el cobro de la viudedad por las parejas de hecho

E. GARCÍA
TRABAJO. Caldera, en su intervención en el Congreso. / EFE/
TRABAJO. Caldera, en su intervención en el Congreso. / EFE

Los trabajadores que prolonguen su vida laboral más allá de los 65 años de forma voluntaria serán incentivados según la Ley de reforma de Seguridad Social aprobada en el Congreso tras incorporar varias de las enmiendas introducidas en el Senado.

La Ley de Medidas en Materia de Seguridad Social, que ha contado con el apoyo de todos los grupos parlamentarios salvo la abstención de ERC, entrará en vigor el 1 de enero de 2008, excepto lo que afecta a situaciones de la viudedad en parejas de hecho y los prejubilados, que lo hará un día después de su publicación en el Boletín Oficial del Estado.

Además de incentivos para alargar la vida laboral, la ampliación del periodo cotizado, de 4.700 días a 5.475, para recibir una pensión: el cobro de la viudedad por las parejas de hecho; la mejora de la prestación de los jubilados anticipadamente antes de 2002 y otra serie de cambios recibieron ayer la aprobación definitiva del Congreso de los Diputados para su entrada en vigor el 1 de enero de 2008. PSOE y PP se unieron y respaldaron la ley que, bajo el título de Medidas en Materia de Seguridad Social, recoge las modificaciones descritas.

Insuficientes

A las opiniones afirmativas se sumaron CiU y CC. Los representantes de ICV-IU, PNV, ERC, Na-Bai y BNG optaron por la abstención. No obstante, los grupos parlamentarios coincidieron en que los cambios aprobados resultan insuficientes para garantizar el sistema público de protección social a largo plazo y abogaron por una nueva reforma de la Seguridad Social más profunda. Incluso apuntaron la conveniencia de abrir cuanto antes la comisión del Pacto de Toledo (acuerdo parlamentario de 1995) que vela por el futuro de las pensiones , para tratar 'flecos' que han quedado pendientes como la jubilación de la policías autonómicas.

El texto original y básico de la Ley fue firmado en julio de 2006 por Gobierno, CEOE, CEPYME, CC OO y UGT en el Palacio de La Moncloa. El Ejecutivo estableció diferentes vías para su aplicación. Hubo iniciativas que entraron en vigor con los presupuestos de 2007, y otras (todavía pendientes) que tendrán norma específica, pero el grueso de las medidas se incorporó al proyecto de Ley, cuya tramitación parlamentaria concluyó este jueves.

Pese a la importancia de la norma, el último debate político de esta Ley contó con una escasa asistencia de diputados. Apenas el 5% de los escaños estuvo ocupado. Por el contrario, fueron numerosos los invitados (pensionistas, viudas, prejubilados, etcétera.) que siguieron el acto desde las tribunas destinadas al público.

Los bancos azules permanecieron vacíos hasta última hora, cuando se incorporó a la Cámara el titular de Trabajo y Asuntos Sociales, Jesús Caldera. El ministro resaltó que la Ley contribuye a la viabilidad del sistema y mejora la vida de los ciudadanos.

Amplio consenso

A diferencia de otros debates, las intervenciones de los diputados no estuvieron cargadas de crispación. El ministro dio las gracias a los grupos por las aportaciones realizadas y el portavoz del PP, José Ignacio Echaniz, lamentó en tono tranquilo que «no sea la ley que necesita el sistema». A su juicio, el Gobierno ha perdido una gran oportunidad al no aprovechar debidamente el consenso ofrecido para llevar a cabo la reforma precisa.

Desde las filas de ICV-IU se hizo hincapié en que la nueva norma no impedirá que las pensiones mínimas sigan siendo bajas en relación con los vecinos comunitarios y se acusó al PSOE de falta de ambición. El diputado vasco, José Emilio Olabarría reiteró su disconformidad con la forma en la que se negoció el acuerdo inicial, al no admitir la presencia de otros interlocutores «importantes» con representación institucional, en alusión a la central ELA.