Javier Fernández afirma que «preservar la lengua asturiana está bien, pero glorificarla no»

«Las raíces de la intolerancia están hincadas en la sobrevaloración de lo propio», sostiene el líder de la FSA

JOSÉ RAMÓN ENGUITA
RELEVO. Nino Torre, Javier Fernández y Pelayo Prendes, en el congreso de JSA. / FERNANDO CASTRO/
RELEVO. Nino Torre, Javier Fernández y Pelayo Prendes, en el congreso de JSA. / FERNANDO CASTRO

«Preservar la lengua asturiana está bien, pero glorificarla no, porque las raíces de la intolerancia están hincadas en la sobrevaloración de lo propio». Con expresiones como ésta criticó ayer Javier Fernández, secretario general de la Federación Socialista Asturiana (FSA-PSOE), a quienes defienden la oficialidad del asturiano porque «piensan menos en la lengua como instrumento de comunicación que como instrumento ideológico».

No es la primera vez que Fernández, que se expresó así durante su intervención en el XIV Congreso de Juventudes Socialistas de Asturias (JSA), relaciona la reclamación de la oficialidad con las tesis nacionalistas. El pasado mes de noviembre, en un acto de su partido en Cangas del Narcea, alertó de la existencia de «un proyecto para poner en marcha el motor de un nacionalismo ideológico en esta región» a través de la defensa del carácter oficial de la llingua. Esas palabras le valieron entonces duras críticas de Izquierda Unida, que le acusó que querer «demonizar el asturiano».

En aquel momento IU y PSOE eran socios en el Gobierno del Principado, pero ahora las relaciones entre ambas formaciones son muy difíciles, con la coalición en la oposición y a punto de hacer abocar al fracaso el proyecto de presupuestos del Ejecutivo de Vicente Álvarez Areces. Casualidad o no, esta nueva andanada del líder socialista llega justo al día siguiente de que IU, con el apoyo del PP, consiguiese que la Junta General del Principado vaya a aprobar, por primera vez desde que el PSOE gobierna en minoría, una ley -la de Asturianía en el Exterior- en contra del criterio del Gobierno regional.

Javier Fernández recordó ante los compromisarios de la rama juvenil de su partido la posición de la FSA ante la lengua asturiana: defensa y protección para «que todo el mundo la conozca», pero «rechazamos la imposición que supone la oficialidad». Y tras relacionar esta última con los nacionalismos, criticó a éstos porque «no es que pretendan mandar en su casa, es que pretenden que allí sólo vivan los suyos». Algo que no pueden defender los socialistas porque, según dijo, «somos cosmopolitas», como afirmó que se demuestra en los últimos tiempos ante el constante aumento de la inmigración.

Críticas al PP

En una intervención con más tintes de lección de filosofía política que de discurso mitinero, Fernández recordó la cercanía de las elecciones generales y no ahorró críticas al Partido Popular, al que acusó de caer en el populismo «con insultos y un lenguaje zafio» que tienen como objetivo, según el líder de los socialistas, que se produzca en la ciudadanía un rechazo a la política «para que la gente no vote, porque ellos son menos pero votan más. Así que no quieren ganar, quieren que nosotros perdamos», argumentó.

El secretario general de la FSA aseguró que el modelo de sociedad de la derecha española «no ha cambiado en muchísimo tiempo» y que sus dirigentes «están donde estuvieron siempre». «Eso es de reconocer: la derecha es de fiar. Nunca cambia», afirmó, y lo ejemplificó con los últimos líderes del PP: «Escucho a Rajoy hablar de ciudadanía y referirse a los liberales del siglo XIX y me digo: 'Se están modernizando'. Pero luego sale el cardenal Rouco Varela diciendo que 'España es católica o no es', y ellos lo asumen».

De José María Aznar explicó que cuando aspiraba a desbancar del Gobierno a Felipe González se declaraba seguidor de Azaña y admirador de poetas españoles que habían sufrido el exilio durante el franquismo, como Alberti o Cernuda. «Hasta que se encontraron con la mayoría absoluta y con Bush y prescindieron de todo eso», según Fernández, que remató su análisis diciendo que «de los poetas pasaron a prosistas como Pío Moa o César Vidal, e incluso recurrieron a algún profeta radiofónico», en alusión a Federico Jiménez Losantos.

Religión

Además de criticar la relación entre el PP y la Iglesia española, el máximo dirigente de la FSA abundó, sin citarla, en la idea expresada por Manuel Azaña cuando pronunció su controvertida frase de que «España ha dejado de ser católica». Fernández, aunque matizó con ironía que «hay algunos que ni siquiera creemos en la religión verdadera», considera que «la religión nunca se ha ido, porque la espiritualidad es consustancial a la naturaleza humana». Sin embargo, continuó, «lo que no va a volver es la organización religiosa de la sociedad. Eso lo tenemos muy claro los socialistas».

En su mensaje final a los representantes de las Juventudes, les emplazó a «colocar en el debate político el interés común y quitárselo a los técnicos, a los profetas y a los fanáticos». Un debate político que tiene como cita inminente las próximas elecciones generales, a las que emplazó a los 'cachorros' de su partido: «Recordad que marzo tiene una zeta de Zapatero».

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