La cueva prehistórica de La Lluera abrirá al público en Semana Santa y verano

Las visitas a la gruta, con grabados de hace 22.000 años, serán gratuitas Cultura propone una ruta turística por el Oviedo rural y visitar las Caldas y Priorio

ANA SEGURA
EXPLICACIONES. Rodríguez Asensio señala uno de los uros. / JESÚS DÍAZ/
EXPLICACIONES. Rodríguez Asensio señala uno de los uros. / JESÚS DÍAZ

Las descubrió en 1981 el grupo de espeleológico Polifemo, pero el encargado de investigarlas fue el director de Patrimonio, José Adolfo Rodríguez Asensio. Ahora, la cueva de La Lluera, único santuario solar prehistórico del Principado, abrirá al público durante Semana Santa y los cuatro meses de verano. El Principado ha acondicionado la entrada y un camino que lleva al abrigo prehistórico.

Sus paredes muestran grabados esculpidos hace ya «22.000 años». Están orientadas hacia el sol y la última de las cinceladas grabadas coincide justo con el último rayo de sol. A lo largo del día alumbra desde silueta de ciervas, caballos a un imponente bisonte o verdaderos elefantes de trompas descomunales. Para verla bien, explica Asensio, habría que estar todo un día en su interior. No es que sea inmensa, pero cada rayo da un efecto diferente del mural.

Destaca la manada de toros, tallada en perspectiva. Es una de las primeras demostraciones del arte rupestre como conjunto. Los animales, que el director de Patrimonio interpreta como uros (del doble de peso que los de lidia) bajan hacia el vecino río Nalón.

Justo a lado de La Lluera número 1, a escasos cien metros, está la 2. Es otra cueva, mucho más pequeña, que descubrió el equipo de Asensio mientras desvelaba los misterios de la primera. Ocupada por los mismos hombres, servía de lugar de culto. La compara el especialista con las Camarín de las Vulvas de Tito Bustillo y un grupo de triángulos rodean la figura de una cierva. La imagen representa la fertilidad. «Científicamente», tiene un valor excepcional. Los turistas no podrán adentrarse en ella, dada sus reducidas dimensiones pero podrán divisar sus iconos desde una verja.

El láser

Nadie sabe cuántas imágenes acogen las paredes de ambas grutas. Dicen que lo ideal sería aplicar nuevas técnicas con láser y conseguir ver que hay bajo los grabados.

Hay muchísimos trazos. El guía que ilustrará los paseos turísticos empezará por las figuras más claras. Lentamente, la retina se acostumbra y comienza a percibir formas en lo que antes eran simples líneas incoherentes.

La apertura de la cueva de La Lluera fue una de las primeras promesas de la actual consejera de Cultura, Encarna Rodríguez Cañas. Ayer la visitó y aprovechó la ocasión para explicar cómo se desarrollarán las visitas. De carácter gratuito, se llevarán a cabo en grupos de seis a siete personas y el horario de apertura irá de 10.00 a 14.00 y de16.00 hasta 18.00. Entender el contenido de la gruta es casi imposible sin las aclaraciones de un experto.

Cañas propuso también una «bonita» ruta por el lugar. Pasear por Caces, ver el castillo de Las Caldas, la iglesia románica de San Juan de Priorio, disfrutar de los servicios del futuro balneario, que abrirá el 4 de marzo, y adentrarse en tiempos paleolíticos. «En cinco minutos estás en medio del medio natural y a cuatro pasos de Oviedo», resumió.

Las visitas no harán peligrar el arte de La Lluera. La caverna no acoge pinturas y no hay riesgo maltratar los relieves. Además, la estratografía del lugar permite entender los momentos climáticos de hace más de 20.000 años. Describe inundaciones, subidas del cauce del río que obligaban a los residentes a abandonar su enclave y ocupar recovecos u otras cavernas. Cuando el tiempo se calmaba los habitantes retomaban sus bártulos y volvían al hogar. Cuando Asensio entró en la cueva encontró ese «milhojas» de materiales y descubrió las herramientas con las que trabajaban.