El parque de bomberos de Cangas de Onís estrena un sistema pionero de localización por GPS

Cien vehículos y noventa agentes de la región contarán en breve con estos terminales que facilitan el trabajo El coste del desarrollo y la compra de los dispositivos es de 180.000 euros

IKER CORTÉS
PANTALLA. Así se localiza en el ordenador a los bomberos. / N. A./
PANTALLA. Así se localiza en el ordenador a los bomberos. / N. A.

Se llama Terminal de Bomberos del Principado de Asturias (TBA) y representa una mejora más que sustancial a la hora de enfrentarse al fuego. En resumen, se trata de un sistema de GPS adaptado a las necesidades de los bomberos y el parque de Cangas de Onís ha sido el elegido para la experiencia piloto. Desde hace unos días, agentes y vehículos van equipados con localizadores que permiten a la central saber dónde se encuentran en todo instante. Son dos dispositivos, uno conectado a los walkie talkie de toda la vida y otro instalado en el frontal de los transportes.

El primero, además de indicar la posición, tiene dos botones: uno de pánico y otro que pone al agente en contacto, vía telefónica, directamente con el 112. La caja instalada en los vehículos dispone también del botón de pánico y de otros cuatro pulsadores que marcan las salidas y llegadas al lugar del incendio y el regreso a casa. Este aparato va además conectado a varios sensores que describen la situación del vehículo. «Sabremos si ha quedado volcado, su nivel de agua y otros detalles», comenta el jefe de Intervenciones, Jaime Martín, que también apunta que los camiones forestales «dispondrán de una mini estación meteorológica» capaz de transmitir la humedad en el ambiente o la dirección del viento, entre otras mediciones. Será un arma más para guiar «con mayor eficacia» a los bomberos.

Y es que ambos dispositivos, creados por la empresa asturiana Gesmacón, van ligados a un software informático que estará disponible en los diecinueve parques de bomberos de Asturias. Serán, algo así, como los ojos de quienes coordinen la acción desde el parque. El programa cuenta con tres apartados. El más importante de ellos es el relacionado con la cartografía. Utilizando como base miles de fotografías aéreas realizadas por el Principado de Asturias se ha confeccionado un mapa en dos y tres dimensiones que no sólo permite ubicar a los agentes, sino que proporciona informaciones detalladas sobre desniveles, masa forestal y tomas de agua, por poner tres ejemplos. Además se pueden dibujar áreas, señalar las mejores rutas y calcular las distancias de un punto a otro, entre otros aspectos.

Eduardo Navarro, jefe de la zona de Cangas de Onís, está convencido de que «va a ser una gran ayuda». «Hasta ahora, cuando alguien te comentaba por radio cuál era su situación y en qué zona estaba el fuego, tenías que hacerte un mapa mental de lo que sucedía». Con este paso adelante, se añade un toque de estrategia en la lucha contra el fuego «porque ahora podemos indicar a los helicópteros coordenadas exactas. Lo habitual será mandar a nuestros bomberos con una ruta ya establecida». Una ruta que, además, podrán seguir en los pequeños ordenadores instalados a bordo.

Otro de los apartados importantes del programa es una base de datos que alberga, entre otros elementos, los planes de emergencia de diversas industrias asturianas, en donde se muestran los planos del recinto, así como las zonas más peligrosas y la forma de actuación. Como curiosidad, contará también con un catálogo con todos los tipos de bombonas. «Así, si nos encontramos con una botella de color blanco y negro, podemos introducir los datos en el ordenador y nos dirá qué contiene», explica el director del departamento técnico de Gesmacón, Jesús del Campo.

El último de los apartados tiene que ver con el Sistema de Gestión de los bomberos y facilita la parte administrativa que se realiza ya directamente en los ordenadores.

A una central

Ayer no fue así, ya que durante la demostración, en la que una bombera descendió por la ladera de un monte mientras sus jefes seguían sus pasos en el ordenador, el parque de bomberos de Cangas de Onís contaba con un servidor propio, pero cuando el sistema se ponga en marcha todos estos datos irán a un servidor central en La Morgal al que se conectarán los ordenadores de los distintos parques. Eso sí, cada parque sólo podrá contemplar su propia zona de actuación y si hay varios fuegos activos «podremos abrir distintas ventanas para tenerlos todos localizados».

La idea es contar, hacia finales de marzo, con cien vehículos que disponga de un equipo de transmisión de datos y un GPS localizador, y en abril, con noventa bomberos que lleven el localizador personal. El coste total entre el desarrollo y la compra de los equipos es de 180.000 euros y con ello esperan «mejorar el tiempo de respuesta y el tiempo de resolución de los problemas», concluye Jaime Martín.

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