Kinbauri reabrirá las minas de oro de Belmonte y Salas en 2010

La compañía, que acomete la segunda fase del plan de sondeos para elaborar el estudio de viabilidad, estima que el yacimiento guarda 55 toneladas de mineral

DANIEL FERNÁNDEZ
SONDEOS. Labores de prospección en el interior de la galería de la mina de El Valle-Boinás. / D. F./
SONDEOS. Labores de prospección en el interior de la galería de la mina de El Valle-Boinás. / D. F.

Las minas de oro de El Valle-Boinás (Belmonte) y Carlés (Salas) serán reabiertas en 2010. Así lo anunció ayer Jean Bailly, vicepresidente de Kinbauri -empresa que en 2007 adquirió estos yacimientos a Río Narcea Gold Mines- y director de operaciones de la compañía, de capital norteamericano. Cuando las minas retomen su actividad, doscientas personas (150 en la plantilla de Kinbauri) estarán trabajando en los yacimientos auríferos asturianos.

La empresa se encuentra en la segunda fase de trabajos de sondeos. Unas prospecciones que servirán para elaborar el plan de viabilidad del proyecto. Esta fase, que concluirá en junio, incluye 23.000 metros de sondeos.

En setiembre pasado finalizó la primera fase, que permitió abrir 'agujeros' de sondeos que, en total, sumaron 6.400 metros y ampliaron en 450 metros las galerías.

Los resultados de estos estudios permiten a Kinbauri afrontar «con optimismo» el futuro. Jean Bailly explicó que los sondeos han determinado que los recursos de los yacimientos de El Valle-Boinás y Carlés ascienden a 9,5 millones de toneladas de materiales en los que se esconden 55 toneladas de oro.

No obstante, esta cantidad de mineral aurífero no significa que coincida con el número de reservas, ya que éstas sólo se tienen en cuenta en función de la rentabilidad de su extracción.

Pese a todo, reitera el vicepresidente de Kinbauri, «los datos que tenemos nos hace aportar unas buenas perspectivas, lo que nos permitirá reabrir las minas y la planta de tratamiento en el pazo de dos años». Bailly añade que estos datos permitirán explotar los yacimientos asturianos durante, al menos, «ocho o diez años».

La empresa ya cuenta con las autorizaciones para retomar la actividad, ya que éstas fueron adquiridas en el momento en que Kinbauri compró por 3,5 millones de euros los activos de Gold Mines en Asturias.

56,9 millones de euros

De forma paralela a la elaboración de la segunda fase del plan de trabajo, Kinbauri mantiene contactos con el Principado para presentarle el proyecto empresarial que quiere desarrollar así como la inversión que tiene previsto desarrollar y el empleo que generará. Cuando en 2010 sean reabiertas las minas, Kinbauri llevará invertido en Asturias 56,9 millones de euros.

La inversión arrancó en el primer trimestre de 2007, cuando esta empresa de capital estadounidense y canadiense adquirió en 3,5 millones de euros las minas de oro asturianas de Río Narcea Gold Mines.

También el pasado año se destinaron 3,4 millones para la puesta en marcha de la primera fase de sondeos. Para la segunda, que se está llevando a cabo en la actualidad, contará con una financiación de diez millones de euros. En 2009, la inversión se elevará hasta los 18 y dentro de dos años, cuando comience la extracción del oro, se invertirán 22 millones.

En estos momentos trabajan en las minas de Belmonte y Salas 75 personas. Veinticinco forman parte de la plantilla de Kinbauri y el resto de empresas auxiliares. Además de los sondeos, estos trabajadores se encargan de las labores de mantenimiento de las instalaciones y de recuperación ambiental.

Kinbauri espera ampliar su plantilla este año hasta los cuarenta empleados y cuando las minas sean reabiertas a 150. A este número se sumarán otros cincuenta de empresas auxiliares que también trabajarán en las explotaciones mineras.

Kinbauri también tiene en cartera el desarrollo de proyectos en EE UU,Canadá y en Corcoesto (Galicia), pero El Valle-Boinás y Carlés son sus únicas minas en la actualidad. «Son nuestro principal activo», dice el vicepresidente de la empresa.