«La iniciativa privada en Asturias no ha logrado paliar la pérdida de empleo público»

«El mayor error fue dejar que la construcción llegara al 16% del PIB en España» «El consumo ha perdido calidad, antes se comían filetes y ahora hamburguesas»

ISABEL LÓPEZ
EXPERTO. José Manuel Agüera Sirgo reflexiona sobre la situación económica. / SEVILLA/
EXPERTO. José Manuel Agüera Sirgo reflexiona sobre la situación económica. / SEVILLA

José Manuel Agüera Sirgo llega a la entrevista tras revisar resultados del primer trimestre del banco estadounidense JP Morgan. «Tienen un bajón espectacular», comenta como ejemplo de la delicada situación por la que atraviesan las entidades financieras del gigante americano. Catedrático de Economía de la Universidad de León, Agüera analiza con detalle el panorama internacional y su influencia en las realidades económicas asturiana y española. «La iniciativa privada en el Principado no ha logrado paliar la pérdida de empleo público», asegura este experto, que reclama al tejido empresarial más inversiones en la región. Consejero de CAPSA, Duro Felguera, Asturiana de Carnes (Ascar) y Cajastur, prefiere eludir cuestiones relativas a estas empresas pese a que estén de plena actualidad, como la reforma planteada en la firma láctea.

-¿Vivimos una situación de crisis, de desaceleración, de ralentización...?

-Crisis, pero no es igual en unos sitios que en otros. La situación tiene un epicentro, Estados Unidos, una economía con desequilibrios muy importantes en las cuentas públicas y en las relaciones económicas exteriores que le llevan a estar absorbiendo el 75% del ahorro mundial. Dos problemas han puesto a la economía americana en una situación dura, cuyo alcance aún no conocemos: el pinchazo de la burbuja inmobiliaria y la situación de su sistema financiero. Basta decir que el Citigroup valía el año pasado 208.000 millones de dólares, y ahora está por debajo de los 90.000. Hay días en que el Santander tiene más capitalización bursátil que el Citigroup.

-¿Y qué alcance tendrá esta crisis?

-Lo desconocemos, para eso hay que saber la situación real de los bancos. El G-8 puso el dedo en la llaga la pasada semana al dar 100 días para que las entidades financieras hagan pública su situación. Hace poco hemos conocido que la Unión de Bancos Suizos, la roca más firme del sistema financiero internacional, también está 'enganchada', y eso revela que la crisis es más profunda.

-Organismos nacionales e internacionales revisan constantemente las previsiones de crecimiento.

-Es normal. Es más fácil que las previsiones de crecimiento se aproximen a lo que vaya a pasar cuando es sostenido en el tiempo, y así todo se equivocan. Por tanto, cuando estamos en tiempos de incertidumbre y no se tienen los datos, por mucho que se diga que se tienen, se dan palos de ciego, y eso explica que unos digan que el crecimiento será del 2,7% y otros del 1,6.

-¿El ciudadano tiene miedo?

--No sé cómo se capta eso. Lo que sí hay es una disminución del consumo desde hace un año y, sobre todo, hay una cosa más silenciosa, que el consumo pierde calidad. Si antes se comían filetes de primera, ahora se toman más hamburguesas o cerdo no ibérico. El consumo de carne en Asturias bajó en 2007 un 20%. Si antes se bebía leche asturiana, ahora se compran marcas blancas. Eso está pasando, en parte porque el trabajo precario no baja, incluso pugna por aumentar, y eso no tiene que ver con la crisis, sino con la dinámica del país.

-Habla de empleo precario.

-Sí, un 32% es temporal, y eso es un problema que arrastramos desde hace más de 20 años y que tiene consecuencias. Y en la medida en que la construcción para, genera desempleo adicional en la industria auxiliar, lo que tiene efectos importantes, como que el consumo se constriñe.

Relevo a la construcción

-La situación financiera española no es, en cambio, tan mala.

-Es mejor que en otros países. El Banco de España ha hecho un gran trabajo, las provisiones cubren profundamente los problemas que puedan plantearse, a no ser que la crisis fuera muy profunda.

-Cada día se habla más de buscar sustitutos de la construcción como motor del crecimiento si se mantiene la crisis.

-Eso no es algo automático. No se trata de que pare la construcción y de que mañana empecemos a vender maquinaria; son procesos que deben ajustarse. Para producir más hay que invertir, y eso ahora es complicado. Hay que tomar decisiones para que el modelo pueda cambiarse. Desde 1994 hemos tenido un crecimiento importante, pero el error mayor fue no corregir la composición interna del crecimiento, que la construcción llegara al 15-16% del PIB cuando estaba en el 10%. En los ochos años del PP no se hizo nada en este terreno del modelo, y el PSOE en cuatro años no podía hacer mucho, incrementó el presupuesto de investigación, pero eso no se ve, es una carrera de fondo. Espero que ahora hagan un esfuerzo mayor.

-¿Más dinero?

-Con la estructura económica que tiene este país, competir internacionalmente obliga a producir valor añadido, aunque sé que poner las bases es muy difícil y, además, en eso estamos todos los países. Nuestra situación es peor porque produjimos en los últimos años tantas viviendas como Alemania, Reino Unido, Francia e Italia juntos; ellos no tienen esa carga tan significativa de la construcción y tendrán menos problemas. Aquí el esfuerzo es cambiar la estructura, eso es más importante que crecer a toda costa más y más.

-Qué medidas debe adoptar el Gobierno?

-Hay cosas que no puede hacer, la política monetaria la maneja el Banco Central Europeo. Y suplir el funcionamiento del interbancario con intervenciones del Gobierno no es fácil; hay muchos endeudados y necesitan que la banca afloje. Ese es un factor más importante que lo que haga el Gobierno. Las medidas de emergencia para paliar la profundidad de la crisis en la construcción pueden ser bienvenidas.

Mercado menguado

-¿Comparte el plan de choque anunciado por el Gobierno?

-Puede servir, pero las medidas a corto plazo no deben ocultar lo que es importante: hacer de la economía española una economía que genere valores añadidos, industria del conocimiento, competitividad. Eso exige acuerdo, no debates estériles. Si el Gobierno quiere presentarse en 2012 con el trabajo a medio hacer, tiene que dar señales muy claras para que la estructura productiva vaya cambiando y genere valor añadido.

-Y en este contexto, ¿cuál es la situación económica de Asturias?

-Sigue creciendo menos que España, parece que este año podría crecer más, parece... Tenemos el mismo problema que los demás, pero crecemos menos. Necesitamos inversiones importantes que no se están produciendo. Hay algunas, pero la iniciativa privada que iba a sustituir la presencia del Estado no se ha dado para que se suplieran los 53.000 puestos que llegó a tener Hunosa y los 27.000 de Ensidesa. Eso es mucho telar.

-¿Por qué hay tan poca inversión, qué falla en Asturias?

-Cuando digo que la inversión no ha logrado equilibrar lo que se perdió es por una combinación de cosas, nunca es por una sola. Seguramente tenemos un déficit de emprendedores, seguramente las empresas no se encuentran con capacidad para hacer inversiones, salir fuera y vender, porque las empresas deben buscar mercados, la vida no se acaba en Pajares ni en el Eo. Y cuando decimos que no hay inversiones suficientes, decimos que al no haberlas no hay esas potencialidades de aprovechar esos mercados nacionales e internacionales. El mercado queda menguado para Asturias.

ilopez@elcomerciodigital.com