Piden el indulto para un condenado por robo tras declarar las víctimas que el atracador era otro

Actualmente cumple siete años de cárcel acusado de dos asaltos a punta de navaja «Los funcionarios no añadieron a la instrucción la prueba principal. Se han producido numerosos errores»

OLAYA SUÁREZ

Lleva preso más de dos años por un delito que las propias denunciantes aseguran que no cometió. J. O. S., de 36 años, cumple una condena de siete años de cárcel por dos atracos a punta de navaja perpetrados en 2004. Su abogado, Guillermo Calvo, solicita ahora el indulto al Ministerio de Justicia al considerar que el procedimiento judicial «ha concurrido en numerosos errores» y al ver como se le iban agotando todos los recursos a la sentencia interpuesta por el juez Lino Rubio Mayo.

El principal error, y por el cual «el hombre está en la cárcel», se reduce a que los funcionarios del juzgado instructor del caso no incluyeron en el proceso una prueba de vital importancia: el testimonio de una de las denunciantes que reconoció en una fotografía al que ella consideraba el verdadero autor del atraco y se retractaba de su primer testimonio.

Sin antecedentes

Tras la detención de J. O. S., que carecía de antecedentes, se celebró una rueda de reconocimiento en la que tres de las comerciantes asaltadas no reconocieron al individuo, otra tuvo dudas y la quinta aseguró que se trataba del hombre que la había atracado. Sin embargo, días después, la Policía se presentó en su tienda y le enseñó la fotografía de otro individuo al que habían arrestado acusado de 24 robos a punta de navaja, también en La Arena. La mujer no lo dudó. «Fue éste sin lugar a dudas», dijo. Firmó la fotografía como prueba de que había rectificado su declaración. Sin embargo, ese documento no se añadió al procedimiento judicial contra J. O. S. «Hice saber a la Policía que ese chico no era el atracador; ellos me dijeron que lo arreglarían, que no me preocupase por el primer chico que habían detenido», dijo la mujer.

«El auto con la fotografía y la declaración de la denunciante fue remitido al juzgado de instrucción número 1 con fecha del 13 de abril de 2004», explica el abogado, quien asegura que «la prueba no se envió al tomo del juicio que se iba a llevar a cabo contra J. O. S., sí se hizo con el informe del otro detenido».

Llegó el día del juicio contra J. O. S., en marzo de 2005. Las víctimas de los atracos negaron que el joven fuese el autor de los hechos, como ya había apuntado una de ella a la Policía en el momento que firmó la fotografía del que consideraba el real atacante. La imagen y la prueba no aparecían en los informes. La sorpresa para una de las testigos fue máxima cuando además se les acusó de falso testimonio. Se abrieron diligencias contra ella y fue absuelta posteriormente por el juez. Llegó como testigo y se fue de la sala de vistas como acusada.

La historia se complica aún más cuando el abogado de la defensa de J. O. S. vio cómo la Audiencia Provincial rechazaba el recurso en el que se alegaba que había aparecido una prueba nueva. Se rechazó en la Audiencia Provincial y también en el Tribunal Supremo. El condenado manifestó su inocencia en todo momento y tanto él como la familia considera que se encuentra en prisión por un «grave error judicial».

El que se considera el verdadero autor material de los atracos -el reconocido por las comerciantes- se encuentra ya en libertad después de haber cumplido condena por los 24 atracos a punta de navaja en el barrio de La Arena que se le imputaron. Mientras, J. O. S. espera que el Ministerio de Justicia revise su caso y reciba el indulto.