«El nuevo puesto de helados llama mucho la atención»

EVA LAGO
PUERTA DE LA VILLA. Marta Pérez, en su puesto. / SEVILLA/
PUERTA DE LA VILLA. Marta Pérez, en su puesto. / SEVILLA

Marta Pérez lleva tan sólo una semana vendiendo helados en su nuevo puesto, de acero y flamante color rojo, en Puerta de la Villa. Aunque ya trabajó antes como heladera, es la primera vez que es la dueña del negocio. Ahora espera que las temperaturas sean altas en los próximos meses para que también lo sean las ventas.

-¿Cómo afrontan la temporada estival?

-Una siempre espera que sea buena, aunque habrá que esperar a ver lo que pasa, porque el puesto tan sólo lleva abierto desde el sábado pasado.

-¿Cuando finalizará la temporada?

-Aún no lo tengo confirmado, pero calculo que hasta el mes de octubre.

-¿Influye tanto como se dice el sol y las altas temperaturas?

-Muchísimo. Cuando llueve es horrible, no viene nadie. Se nota muchísimo. La diferencia entre un día de sol y uno nublado es tremenda.

-¿Cree que la situación de crisis económica influirá de manera negativa en la venta de helados?

-No se puede generalizar, pero creo que si a alguien al pasar le apetece uno se lo comprará.

-Su puesto está en pleno centro de la ciudad. ¿Le gustaría que estuviera más cerca de la playa?

-En el paseo marítimo dicen que se vende más, pero yo aquí estoy encantada.

-Acaba de estrenar el nuevo modelo de puestos de helados. ¿Qué ventajas tiene?

-A la gente le llama mucho la atención. Lo han recibido muy bien, los clientes dicen que les gusta mucho y que trasmite sensación de limpieza.

-Entonces esta percepción tan positiva influirá en las ventas...

-Espero que sea así.

-¿Cuáles son los helados que más se venden?

-Los cucuruchos.

--Y ¿los sabores?

-Los que mejor acogida tienen son los de chocolate.

-¿Cuál recomendaría usted?

-El cucurucho de yogurt con miel. Es un nuevo sabor que ha venido este año y para mí es uno de los mejores, sobre todo porque es un sabor diferente.

-¿Quién compra más helados?

-No hay un perfil definido. Todos los compran, tanto hombres como las mujeres, niños y mayores, incluso mucha gente mayor.