Más avilesinos en pro de Marcos del Torniello

JOSÉ LUIS CAMPAL FERNÁNDEZ
Foto realizada el 16 de marzo de 1924 a la entrada del Teatro Palacio Valdés. Entre otros, se encuentran Marcelino G. del Río, Armando Parafuso, Gustavo Maribona, Manolo Galé, Bordagua, Julián Ochoa, Manuel Morán, Marcos del Torniello, Julián Marcos, Alfredo Polledo, Bernardino Mayo, José A. Rodríguez, Ángel Fernández, Manuel Marcelino y José Antonio Sabas Villamil. (Foto del libro 'Avilés, memoria gráfica', de Luis M. Suárez Méndez)./
Foto realizada el 16 de marzo de 1924 a la entrada del Teatro Palacio Valdés. Entre otros, se encuentran Marcelino G. del Río, Armando Parafuso, Gustavo Maribona, Manolo Galé, Bordagua, Julián Ochoa, Manuel Morán, Marcos del Torniello, Julián Marcos, Alfredo Polledo, Bernardino Mayo, José A. Rodríguez, Ángel Fernández, Manuel Marcelino y José Antonio Sabas Villamil. (Foto del libro 'Avilés, memoria gráfica', de Luis M. Suárez Méndez).

LEl pasado 17 de marzo ofrecí el listado conocido de gentes avilesinas o con raíces en el concejo y emigradas a tierras cubanas que durante el año 1923 cooperaron económicamente en la suscripción popular que, impulsada por el novelista Armando Palacio Valdés, se abrió para facilitar la edición de las poesías en bable de su amigo José Manuel (o Benigno) García, el vate inmortalizado en el seudónimo Marcos del Torniello. Aquella relación estaba basada en informaciones suministradas por el centenario diario local LA VOZ DE AVILÉS, pero existe, por lo menos, otra relación de voluntarios contribuyentes, tanto de Asturias como residentes en América (Cuba, Estados Unidos y México). La fue publicando, a partir del 9 de junio de 1923, el semanario 'El Progreso de Asturias', fundado el 6 de enero de 1917 por el periodista Julián G. Orbón, quien ya había estado al mando, en la misma Villa del Adelantado, de una revista surgida en mayo de 1901 y que llevaba por título 'Semanario Pintoresco'; al final de sus días, Orbón volverá a pilotar otra nueva iniciativa editorial a la que denominó 'El Adelantado'.

He aquí los nombres que recoge 'El Progreso de Asturias', por estricto orden de aparición y que sumo a los desempolvados en la anterior entrega, indicando entre paréntesis la cantidad en pesetas de la época que aportaron: Armando Palacio Valdés (100), José María Graíño (250), 'Diario de la Marina' de La Habana (100), 'El Progreso de Asturias' (50), Eduardo Hidalgo (100), Antonio Muñiz y A. de la Campa (25), Manuel G. Morán (25), Enrique F. Caunedo (15), José López-Ocaña (25), Marqués de la Vega de Anzo (50), Segundo Camino (10), Julio G. Pumariega (10), Alfredo García (25), Emilio López García (25), Ramón López García (25), señores Valdés y Hevia (25), Constantino Suárez 'Españolito' (10), Luis Caso de los Cobos y Valdés (25), Cleominio Fernández Figuerola (10), Leoncio Pérez (10), Manuel González Valdés (50), Marqués de Pinar del Río (100), Rafael Estrada (100), Emilio Rodríguez Solís (25), Rogelio Jove y Bravo (25), Antonio G. Pumariega (15), José María Malgor (25), presbítero Cándido Alonso Jorge (10), Florentino Álvarez González (5), alcalde de Castrillón Manuel Díaz Menéndez (10), Armando Fernández Cueto (10), viuda e hijos de José Muñiz (100), Paulino F. Valdés (10), Juan Fernández (5), Fructuoso González (2), Luis Iglesias Moyano (25), Fermín González (10), Senén García Dosal (5), José María Alonso Jorge (10), Donato Argüelles del Busto (25), David Fernández González (10), Ángel Blanco Gutiérrez (50), Federico Fernández Trapa (20), Federico F. Trapa García (5), Eugenio Ibáñez (10), Leopoldo Galán Carbajal (20), José María Cebreiro y Sanjuán (15), Ginés García de Paredes (10), presbítero Manuel Menéndez (10), José M. de Alvaré (5), Solutor B. Álvarez (5), Amador López Olamendi (10), Eloy García Martínez (5), José María González Valdés (25), Román Hevia (5), José Panizo Piquero (5), Librería 'La Esperanza' (10), José Miranda (2), Agustín Delbrouck (20), Francisco Cueva Palacio (25), Alfredo R. del Valle (10), Arsacio de Prado Campillo (15), Fausto de Prado Mantilla (10), Federico Ureña (25), José María Pérez (10), Juan Menéndez de la Campa (10), José Martín Fernández (10), presbítero Francisco Fernández (5), Gregorio Fernández (5), Antonio de la Riva (10), Anselmo Martín Arias (2), Manuel del Busto (10), Antonio Prada (10), C. B. (2), N. N. (20), Francisco Gutiérrez Álvarez (15), Juan Rodríguez Bango (10), Benjamín Orbón (50), José Cueto González (50), Armando R. del Valle (10), José María del Busto (25), Horacio Mesa (15), Agustín Álvarez (10), Cirilo Álvarez y González (25), P. C. (10) y Manuel Cuervo Gutiérrez (10).

La iniciativa llevada a cabo por Julián Orbón recaudó para la edición de las poesías bablistas de Marcos del Torniello un total de 2.133 pesetas, con lo que, añadidas a las obtenidas por LA VOZ DE AVILÉS, hacían ya una nada despreciable cantidad que superaba las 3.600 pesetas y que prácticamente aseguraba el fin perseguido. Entre los donantes se encontraba el poeta festivo avilesino y dramaturgo cómico José Martín Fernández, al cual le unían entrañables lazos de amistad con Marcos del Torniello, como queda puesto de manifiesto, por ejemplo, en una composición poética de once redondillas que le dedica al maestro de Sabugo y que apareció impresa por vez primera en la revista avilesina 'La Semana', en el número correspondiente al 10 de febrero de 1901, es decir, más de dos décadas antes de que se emprenda la suscripción popular a la que nos referimos. En dicha muestra de afecto versificada queda demostrada la simpatía mutua que fluía entre ambos escritores, y que, si nos atenemos al contenido del poema, podía hacerse extensible a muchos avilesinos. Cuando comenzaba el siglo XX, el autor de 'Orbayos de la quintana' y 'Colasón de Patagorda' ya se había granjeado la general admiración y gratitud de sus convecinos y contemporáneos, que luego se exteriorizarían claramente en la afluencia de contribuciones que recabó el llamamiento que nos ocupa.

Para una cabal comprensión de esto que digo reproduzco íntegra al pieza de Martín Fernández, que lleva el inequívoco título de 'Marcos del Torniello' y que reza así: «Le vi por la vez primera... / no recuerdo dónde fue, / pero entonces le miré / como se mira a un cualquiera. / Cuando aún no le conocía / recuerdo que oí decir yo, / a uno que me lo enseñó: / -Ése es Benigno García. / Nos llegamos a tratar, / y nos fuimos conociendo, / nuestra amistad fue creciendo / como la espuma del mar. / Es muy grueso, bien formado, / de regular estatura, / respetable su figura / y por todos estimado. / Aquel que lo ve repara / que delante de sus ojos / lleva siempre unos anteojos / de los que no se separa. / No sé los años que cuenta, / ni yo se lo he preguntado, / pero me han asegurado / que pasa de los cuarenta. / Hay quien dice que nació / ya con la pluma en la mano / y que en dialecto asturiano / un romance recitó. / Lo que es cosa veriguada / es que es hoy un buen poeta, / que si no llegó a la meta, / no le falta una pulgada. / Su musa es inagotable, / su facilidad es tanta, / que en menos que un gallo canta / compone un soneto en bable. / ¿Quién es quien no se recrea / al leer sus composiciones? / A mí me dan tentaciones / de ir a vivir a la aldea. / Está rebosando sal / cuanto de su pluma brota, / es un escritor de nota, / un poeta original». REAL INSTITUTO DE ESTUDIOS ASTURIANOS

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