Los criterios del Principado para ordenar las titulaciones «preocupan» al rector

Educación hizo llegar a la Universidad el borrador sobre el que negociarán la próxima semana el nuevo mapa de centros Gotor tildó de «delicado» el documento y acusó a «algunos profesores» de hablar directamente con la consejería

EVA MONTES| OVIEDO

El documento no recoge propiamente una relación de los centros a cerrar, pero sí desarrolla ampliamente los criterios que maneja el Principado para rediseñar el mapa de titulaciones y de facultades de la Universidad de Oviedo. Y la claridad del borrador que ha enviado la Consejería de Educación al Vicerrectorado de Ordenación Académica y Nuevas Titulaciones es lo suficientemente meridiana como para hacer confesar al rector de la Universidad de Oviedo ante 214 claustrales que «me preocupa». De hecho, Vicente Gotor apeló a la reunión que mantendrán la próxima semana Principado y Universidad para destacar que «queremos participar en el borrador» e incluso añadió que «creo que tenemos que replantearnos la autonomía universitaria».

En respuesta a una pregunta formulada por el profesor del campus de Gijón Manuel Montenegro, el rector no dudó en calificar de «delicado» el texto remitido por la consejería, que baraja los criterios de eficiencia, excelencia y rendimiento para evitar las duplicidades de estudios y de centros. Las bases que sienta el Principado en su documento y que desarrolla «ampliamente», según fuentes oficiales, reflejan la visión que ha venido manifestando desde hace un año y que tienen nombres propios: la Escuela de Empresariales de Oviedo y las dos escuelas de ingeniería de Gijón, si bien no son los únicos objetivos.

No obstante, el hecho de que las ingenierías ni siquiera tengan aprobadas las directrices de sus competencias, hace que la batalla más cruenta se esté librando entre bastidores entre la Facultad de Económicas y la Escuela de Empresariales de Oviedo, que lindan pared con pared, situación que la consejería considera inviable, con el agravante de que los elementos de discernimiento se sustentan sobre lo que la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad tendrá en cuenta a la hora de aceptar los grados: la calidad del profesorado, los catedráticos, los doctores y la investigación. El Principado no quiere encontrarse en la situación desairada que provocó este año el rechazo por la Agencia de un tercio de los títulos de grado presentados por las universidades españolas.

Y en esa justa interna, las relaciones personales también cuentan. Mientras el rector prometió ayer informar a los directores de centros del borrador que negociarán con el Principado la próxima semana y la vicerrectora de Nuevas Titulaciones ya tiene marcado el calendario de reuniones, el rector lamentó ayer en la reunión del Claustro que «algunos profesores» negocien «directamente con el Principado». Aunque no mencionó en ningún momento quiénes son los que bordean su interlocución, los comentarios posteriores apuntaban a la Facultad de Económicas, que presentó una propuesta de títulos de grado muy superior a la de cualquier otro centro de la Universidad de Oviedo.

Potestad del Principado

En cualquier caso, Gotor insistió de nuevo en las excelentes relaciones que mantienen Universidad y Principado -lo que tiene embelesada a la autoridad política-, si bien reconoció con pesar que el Gobierno asturiano tiene potestad para cerrar los centros que considere convenientes. Otra cuestión es que esté dispuesto a pagar el coste social que supondría, lo que no parece factible, toda vez que está dispuesto a alcanzar un acuerdo a rubricar por las dos instituciones.

El problema que atenaza al rector es que en el ambiente de nerviosismo que vive la Universidad de Oviedo con la adecuación al Espacio Europeo de Educación Superior, los centros implicados en los posibles cambios recuerdan constantemente que uno de los pilares de su campaña electoral fue la aseveración de que no se cerraría ningún centro. Algunas voces de Derecho, que calificaron de «temeridad» la promesa rectoral, arguyen que «no sólo contraviene el texto del acuerdo de Bolonia, sobre el que se sustenta el Espacio Europeo, sino que se atribuye una potestad, la de cerrar centros, que corresponde al Principado». No obstante, la posible decisión unilateral de cierre precisaría del informe favorable del Consejo Social de la Universidad.

Y mientras tanto, hoy la vicerrectora de Ordenación Académica y Nuevas Titulaciones, Paz Suárez Rendueles, inicia la ronda de entrevistas con los directores de escuelas y facultades. Empieza con los más fáciles, los de Ciencias Experimentales y Ciencias de la Salud. Y termina con los peores, las escuelas técnicas y las humanidades.