La inflación se dispara al 5,1% por la subida del crudo y el consumo de los hogares se desploma

El pequeño comercio anuncia una campaña de rebajas «histórica»

M. J. ALEGRE| MADRID
Afluencia de personas en un centro comercial gijonés durante las pasadas rebajas de enero./ CITOULA/
Afluencia de personas en un centro comercial gijonés durante las pasadas rebajas de enero./ CITOULA

La inflación se desboca y el consumo se viene abajo. Los precios subieron en España el 5,1% en junio respecto al mismo mes del año anterior, medidos con criterios comunes para la Unión Europea. Este dato, avanzado por el Instituto Nacional de Estadística, supone una subida de cuatro décimas respecto a mayo y es, oficialmente, la tasa más elevada de la última década, porque fue en enero de 1997 cuando se creó el registro armonizado. Si se compara con el IPC nacional, para encontrar un nivel tan alto hay que remontarse al verano de 1995.

La imparable escalada del petróleo -que este viernes rozó los 142 dólares por barril- es la principal causa de unas tensiones inflacionistas que posiblemente lleven al Banco Central Europeo a subir el precio del dinero un cuarto de punto en la sesión que su consejo celebra el 3 de julio. El Euríbor hipotecario ya ha anticipado en parte esta subida, y está a punto de terminar el mes en máximos históricos.

Presión del crudo

El crudo caro afecta igualmente a otros países europeos: la inflación trepó en Alemania hasta un 3,3%, la tasa más alta desde diciembre de 1993. Pero en España se agregó como factor de distorsión la huelga del transporte. Los problemas del reparto y el acaparamiento de los consumidores vaciaron las estanterías y mostradores de los establecimientos. Las primeras reposiciones de alimentos frescos llegaron a precios muy altos y una parte de esa subida no tuvo marcha atrás.

A escala internacional, los expertos creen que la escalada de otras materias primas se ha tomado un respiro, pese a la incesante presión del consumo de los países emergentes.

Grandes rebajas

La escalada de precios, la subida de las hipotecas, el pesimismo de los hogares y una meteorología poco habitual, con tiempo impropio de la primavera, han provocado el desplome de las ventas del comercio minorista en los últimos meses y el adelanto de unas rebajas que se anuncian como «históricas».

El descenso de las ventas en un 5,3% interanual de mayo siguió a los retrocesos de los meses precedentes. Los alimentos apenas bajaron el 0,3%, pero el resto de los productos se hundió notablemente hasta alcanzar el 8,5%. Y, entre estos últimos, el equipamiento del hogar registró un desplome del 12,2%, consecuente con el descenso de las ventas de viviendas a las que están destinados esos artículos.