Expertos sanitarios plantean privatizar los centros de salud y pagar por acudir a urgencias

Un informe presentado en La Granda defiende la ampliación del modelo de copago y la devolución al Estado de las competencias sanitarias de las regiones Antiguos directivos critican que el sistema de salud, la mayor empresa del país, «no aplique criterios de gestión»

LAURA FONSECA| GIJÓN

¿Se imagina centros de salud de Atención Primaria privados o tener que pagar por acudir a urgencias? Usted puede que todavía no haya dejado volar tan lejos su imaginación, pero los expertos sanitarios sí. Al menos, los que cada año se reúnen en La Granda, en torno a los cursos de verano, para hablar sobre el futuro del modelo sanitario y en cuyos debates cobran cada vez más peso los supuestos peligros que acechan a la sostenibilidad del sistema de salud, que en Asturias se engulle el 40% del presupuesto del Principado.

En la edición de este año se presentó en La Granda un novedoso y completo estudio que pretende convertirse en una especie de Libro Blanco de la Sanidad Española y en el que antiguos directivos y gestores plantean cómo salvar de una quiebra segura al actual sistema sanitario. El trabajo viene rubricado por firmas tan autorizadas como la del economista asturiano Juan Velarde Fuertes, el catedrático y experto en demografía Rafael Puyol, el presidente de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria, Félix Lobo, o por el que fuera mentor de la reforma sanitaria en España, José María Segovia de Arana, entre otros muchos.

Aunque podría parecer lo contrario, lo cierto es que estos expertos no hablan desde la imaginación, sino de los hechos. Muchas de las medidas propuestas, entre las que figuran la privatización de los centros de salud o el denominado ticket moderador -pagar por acudir a urgencias-, son en realidad iniciativas importadas de otros países. Fundamentalmente, del Reino Unido, Francia y Suecia.

La factura sube un 57%

Todos los participantes en el informe coinciden en la «urgente e inminente necesidad» de frenar el incremento del gasto sanitario en España, que en la última década se ha visto duplicado. En Asturias, desde que se recibiera el traspaso de competencias, hace ya siete años, el gasto en salud ha crecido un 57%. El Principado pasó de disponer de un presupuesto sanitario de 920 millones de euros allá por 2002, primer año del traspaso de competencias del extinto Insalud, a los 1.451 millones de euros de 2008.

Con estos macrodatos financieros encima de la mesa no es de extrañar que el Gobierno regional, por boca del presidente del Principado, primero, y de los consejeros de Salud y de Hacienda, después, confiesen su «preocupación» por el comportamiento de la factura sanitaria. Ni qué decir de la animada disputa que en estos momentos mantienen las diferentes comunidades autónomas en torno al nuevo sistema de financiación de la sanidad, en la que cada territorio quiere arrimar más dinero a su saca. Algunas, como Asturias, ponen precio al sobreenvejecimiento y exigen financiación en función de la edad y de la dispersión geográfica. Otras como Cataluña y Valencia hacen del aumento de la población su campo de batalla.

Que el coste sanitario se ha desbocado es evidente. En 2002, el precio sanitario de cada asturiano era de 700 euros. Ahora, es de 1.240 euros, 540 más que hace siete años. Con este panorama como telón de fondo, Segovia de Arana, Juan Velarde, Félix Lobo y el catedrático de Hacienda Pública Leopoldo Gonzalo plantean soluciones tan innovadoras y arriesgadas en España como incómodas para los políticos.

Entre las posibles líneas de actuación para garantizar la sostenibilidad del sistema de salud proponen, por ejemplo, «intensificar la autonomía de gestión de los centros hospitalarios» o «la privatizar los centros de salud de Atención Primaria». Para el economista Leopoldo Gonzalo es «incongruente» que la mayor empresa del país, el Sistema Nacional de Salud, «no se administre con criterios empresariales».

Recentralizar

Los hay, incluso, como Segovia de Arana, que hablan de «recentralizar» los servicios sanitarios, lo que en la práctica supone la devolución al Estado de las competencias sanitarias que las comunidades recibieron en 2002. Y como la sanidad pública consume cada vez más dinero y atiende cada año mayor volumen de personas (en Asturias ya se superó el millón de urgencias en Primaria), los antiguos gestores proponen sin cortapisas acabar con la gratuidad en la atención sanitaria e implantar el copago reservado ahora sólo para los fármacos recetados por la Seguridad Social.

En este apartado cabe reseñar la recomendación que hacen estos especialistas para poner coto al aumento de la presión asistencial. «El ticket moderador», afirman, sería «una alternativa para frenar» la avalancha de pacientes. Francia y Reino Unido ya disponen de este sistema, que obliga al enfermo a tener que pagar cada vez que acude a urgencias o al especialista. Habrá que ver para creer.