¿Gijón viene de Gigia?

L'Humedal no es un sitio húmedo, los mejillones dieron nombre a El Musel y Nuevo Gijón imita a Nueva York. Son algunas de las curiosidades del Diccionario Toponímico

O. ESTEBAN| GIJÓN
Denominación bilingüe del concejo en la entrada a la autopista . / PALOMA UCHA/
Denominación bilingüe del concejo en la entrada a la autopista . / PALOMA UCHA

Su denominación oficial es Gijón/Xixón. Pero, hasta llegar aquí, el municipio ha sido rebautizado en muchas ocasiones. Gegion, Gigion, Gijon, Gigon, Jijon, Giion, Jixon, Xijon y Xixón. Así, durante siglos. Pero ¿de dónde viene el topónimo? Lo cierto es que su origen es desconocido, aunque hay muchas hipótesis. Puede venir de la antigua Gigia, la explicación más extendida, pero dudada por muchos. Al parecer, incluso por Jovellanos. Porque hay quien dice que podría proceder del nombre del rey mitológico Girión. O de Ogixas, uno de los nombres de Noé. O de 'sesiionem', asentamiento militar. Son algunas de las muchas hipótesis sobre la procedencia del topónimo recogidas en el Diccionario Toponímico del Concejo, elaborado por Ramón d'Andrés y presentado esta semana. La alcaldesa lo denomina la 'biblia' toponímica.

Porque el diccionario no sólo recoge los 750 topónimos oficiales, sino que explica de dónde vienen esos nombres, cómo se formaron, su categoría geográfica... A veces la explicación es la más sencilla, y otras la más complicada.

L'HUMEDAL

Explicaciones erróneas

Viene de umeros, no de húmedo

En algunos casos, la explicación 'oficial' parece equivocada. Por ejemplo, L'Humedal, siempre unido a húmedo, a lugar con agua o encharcado, «hecho histórico bien constatado», reza el propio diccionario. Pero esa relación «es una falsa apariencia». Y es que L'Humedal se refiere en realidad, defiende el autor, a L'Umeral, un sitio poblado de umeros, alisos. Porque además, la palabra 'humedal' para referirse a un sitio húmedo es una palabra inexistente en asturiano. En otros lugares de la región se ha mantenido la ortografía original, como en L'Omedal, en Piloña, y L'Omeal, en Mieres.

Xixón y L'Humedal son sólo dos de las 750 palabras recogidas. Sólo dos explicaciones de todas las que hay en el volumen. Un volumen que nació, ha reconocido el propio D'Andrés, de la afición del concejal Tino Venturo por el origen de los nombres de los lugares. Las dudas de Venturo, y de todos los gijoneses, se pueden consultar ahora en este diccionario.

MAREO, EL MUSEL

Las incógnitas

Dueños y mejillones

En el diccionario habrá aprendido Venturo que no se sabe por qué Mareo se llama Mareo, aunque podría derivar de 'maridius', dueño de una tierra o finca en la Edad Media. La primera constancia del topónimo data del año 1701. Porque el diccionario recoge muchas explicaciones, pero también enigmas. Uno de los mayores, dice D'Andrés, es El Musel. Con etimología de origen desconocido, la primera hipótesis es que esté relacionado con un sustantivo latino, 'muscellum', que significa mejillón. Y de ahí salió después El Muselín. Pero hay muchos otros orígenes que se desconocen. Como el de Veranes, posiblemente relacionado con un nombre romano de hombre. O el de Veriña, con un origen que podría ser similar al anterior.

LA VERRUGA, EL VILLAR, LES VIÑES, EL LLANO...

Las cosas claras

Procedencias evidentes

Más claro está de dónde viene La Verruga (lugar de la parroquia de Serín), entendido como elevación del terreno. O Villar, en Fresno, que viene del sustantivo asturiano villar, esto es, pueblo pequeño. Y Les Viñes, en Llavandera, plural de viña. O El Llano, que viene claramente del sustantivo, variante toponímica de llanu, con el significado evidente de terreno llano. Y El Muro, que viene «del muro de contención de mareas que se extiende desde San Pedro hasta El Piles, continuando después hasta El Rinconín». Como está claro el origen de Les Cocheres, en La Arena, «talleres donde se guardaban y reparaban» los coches de los tranvías que circularon por Gijón desde 1890 hasta 1964. También es fácil la explicación para el citado nombre del barrio, L'Arena según la denominación oficial del diccionario, que hace referencia al arenal de San Lorenzo.

VALDORNÓN

La polémica

Ya no es Baldornón

Y así, el volumen desgrana nombre a nombre todo el concejo de Gijón. Explicando, entre otras cosas, el por qué de alguna de las decisiones más polémicas que se tomaron en la aprobación de la toponimia oficial. Como el caso de Valdornón, muchos de cuyos vecinos siguen negándose a reconocerlo con 'v.' «Según los modernos criterios de regularización ortográfica, Valdornón debe escribirse con v, puesto que el elemento Val- proviene claramente de valle». Nada de 'Baldornón', por lo tanto. El cambio fue similar con Vaones, antes Baones, un barrio de la parroquia de Granda. Vaones es el plural de Vaón, que es aumentativo de vau, «vado, sitio de un río donde cubre poco y por donde se puede pasar andando». Por lo tanto, Vaones es Vaones, y no Baones, porque significa 'vados grandes'.

PUMARÍN, NUEVO GIJÓN

El origen de las cosas

Sin cambios, pero con curiosidades

En otros casos, la toponimia oficial no cambió las cosas. Pumarín sigue siendo Pumarín (que procede de pumar, manzano, o de la plantación de esos árboles, pomarada). Y Nuevo Gijón sigue siendo Nuevo Gijón. Pero, ¿por qué? Porque así lo inventó la empresa Inmobiliaria Nuevo Gijón (Ingisa), en 1970. Sigue el patrón de Nuevo León, en México, y de Nueva York. Eso, dice el autor, «da la idea de la importancia que en la época se le dio a la construcción de este nuevo barrio», al que el Ayuntamiento bautizó como Urbanización Nuevo Gijón.

¿Y El Vaticano? Según explica el diccionario, se dio ese nombre a las viviendas construidas junto a la mina de La Camocha en los años 1950 y 1952, «destinadas a los cuadros facultativos de la empresa». Es una metáfora de la divisón social. «Por un lado, la mina y las viviendas populares, esto es, el pueblo y los cristianos de a pie. Por el otro, los capataces, la jerarquía eclesiástica».

El diccionario recoge los 750 topónimos oficiales, pero faltan muchos otros. No están los ríos, los lugares de costa, los montes... Ni tampoco calles, avenidas o plazas. Sobre algunas de éstas se ofrece más información en el CD que el Ayuntamiento ha editado de forma complementaria al libro. Una completa guía de la ciudad en la que localizar cualquier lugar, acompañado en muchos casos de una breve explicación histórica.

SAMARTIN, SAMIGUEL, SAN ANDRÉS

La tradición

De todos los santos

Hay muchas referencias a santos en el concejo. Está Samartín de Güerces. La primera parte está clara pero, ¿y Güerces? La explicación no está clara. Está también Samiguel, en Castiello de Bernueces. Y San Andrés de los Tacones (cuyo nombre oficial anterior era Tacones). Y, «a pesar de las apariencias, es difícil relacionar Tacones con tacón». Está Santa Bárbara. Y Santolaya. Y Santecía, cuyo nombre oficial anterior era Santa Cecilia. Y San Llorienzo, barrio de la parroquia de Somió.

EL PEDIBAL, EL PEDROCO, EL SELLÓN...

Lugares y barrios

Los desconocidos

El Diccionario Toponímico no sólo servirá para conocer el origen de los lugares por donde pasamos todos los días sino que, seguro, habrá quién descubra nuevos lugares del concejo. Quizás, como El Pedibal, lugar de la parroquia de Samartín de Güerces, que significa, en asturiano, semillero. O como El Pedroco, barrio de la parroquia de Deva, relacionado con piedra aunque en realidad sea una «palabra no interpretable en el asturiano actual». O El Sellón, de la parroquia de Fano, que podría ser un sellu (terrón) o una siella (silla). Siguen las incógnitas.

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