El Gobierno venezolano adjudica a Factorías Vulcano los barcos que espera Juliana

El astillero gijonés prevé construir entre uno y tres de los cinco buques incluidos en el contrato, que podría superar los 200 millones de euros

E. RODRÍGUEZ | GIJÓN / CARACAS
Por la izquierda, el edil José María Pérez; Luis Arias de Velasco; el presidente de AJE, Jesús Portilla; Graciano Torre; el presidente del CEEI, Víctor González Marroquín; el director general de Comercio y Autónomos, Julio González, y Alberto González, de Fade. / ÁLEX PIÑA/
Por la izquierda, el edil José María Pérez; Luis Arias de Velasco; el presidente de AJE, Jesús Portilla; Graciano Torre; el presidente del CEEI, Víctor González Marroquín; el director general de Comercio y Autónomos, Julio González, y Alberto González, de Fade. / ÁLEX PIÑA

El Gobierno venezolano ha adjudicado al grupo gallego Factorías Vulcano, propietario del astillero gijonés Juliana, un multicontrato de cinco barcos, a construir en dos años, que podría superar los 200 millones de euros. Se trata de tres buques oceanográficos y dos sísmicos. Según explicó el director general de la empresa viguesa, José Luis Méndez, «son barcos puramente científicos, para la investigación oceanográfica y sísmica, para detectar bolsas de petróleo en el fondo marino, levantar cartografía y todo lo referente a estudios de mar».

La plantilla de Juliana espera construir entre uno y tres de estos cinco barcos, ya que éste fue el compromiso que adquirió Méndez con el comité de empresa en una reunión mantenida el pasado 23 de julio en Madrid, en la que también le informó de que en este contrato participaría el astillero vigués Freire. Con la construcción de los sísmicos para el armador noruego Rieber y el cementero de Tudela Veguín, Juliana tiene carga de trabajo asegurada hasta el primer trimestre de 2010. A finales de este mes (previsiblemente entre los días 29 y 30), el astillero botará el segundo buque sísmico. La plantilla confía en que, al ritmo de trabajo actual, en un periodo de seis meses, el astillero esté preparado para empezar a construir los nuevos barcos.

Precisamente, el aumento de la carga de trabajo es una de las reivindicaciones de los sindicatos que, en los últimos meses, han denunciado, la delicada situación financiera por la que atraviesa el astillero cuando aún no se han cumplido dos años de la venta a Factorías Vulcano y en un momento en el que el astillero se prepara para incorporar a los 44 excedentes de Naval Gijón, tras su cierre.

La Armada venezolana ha anunciado que los cinco buques tendrán se destinarán a Petróleos de Venezuela (PDVSA) para exploraciones. La compra de estos barcos se hará de forma directa con recursos de PDVSA a la compañía gallega. El proyecto -en desarrollo desde hace más de tres años- contará con uno de los buques preparado para navegar al Antártico por su casco reforzado y capacidad para embarcar helicópteros.

La compañía venezolana alquilaba este tipo de buques a empresas privadas noruegas para efectuar estudios sísmicos del país. Esta nueva flota le permitirá incrementar la seguridad de los datos obtenidos, además de tratarse de equipos que superan los estándares actuales por su capacidad de efectuar estudios simultáneos.

Costes

El contralmirante Juan Carlos Torres, director de Logística del Estado Mayor Naval de la Armada venezolana, aseguró, sin precisar el importe del contrato, que los costes están por debajo de un buque construido en un país con menos experiencia y que PDVSA considera que «se pagarán por sí solos con trabajo», puesto que su canon de arrendamiento se cifra en unos 20.000 dólares (unos 12.900 euros) la hora.

Vulcano, que construye buques similares para Noruega, Filipinas y el Gobierno español, estimó que la construcción de los barcos se concluirá en dos años, tiempo que dependerá de la entrega de los motores por parte de los proveedores, «que podrán ser alemanes o nórdicos», indicó Méndez.

Además, el director general de Vulcano afirmó que la compañía facilitará toda la información necesaria a la comisión de la Armada venezolana que se designe para la construcción de los trabajos. «Estamos totalmente abiertos a la transferencia tecnológica con la Armada de Venezuela», apuntó.

Este contrato llega a sólo unos días de que se celebre en Vigo una junta de accionistas, en la que Vulcano quiere ampliar capital por 6 millones de euros para afrontar las pérdidas de Juliana que, a 31 de diciembre de 2007, ascendían a 16,8 millones de euros en la construcción de los tres sísmicos, y que una auditoría externa ha rebajado recientemente a 369.000 euros. En dicho encuentro, el propietario de Vulcano, Fernando Santodomingo, tendrá que explicar de forma exhaustiva cuál es la situación en la que se encuentra el astillero gijonés. El socio minoritario, el empresario vigués José Alberto Barreras, que controla el 49% de Vulcano, le ha forzado a ampliar el orden del día y especificar, entre otras cuestiones, las inversiones comprometidas con la SEPI, la carga de trabajo y la incorporación de los operarios de Naval Gijón.

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