El hórreo asturiano lucha por sobrevivir

Este mes comenzará un proyecto de catalogación de los más importantes de la región y sobre sus posibilidades como "bioconstrucción" y elemento turístico

EFE |OVIEDO
Un hórreo de Fuentes, Villaviciosa, es el segundo de la región validado según el modelo patrón / ISABEL GÓMEZ/
Un hórreo de Fuentes, Villaviciosa, es el segundo de la región validado según el modelo patrón / ISABEL GÓMEZ

El hórreo asturiano buscará su supervivencia con un proceso de normalización que comenzará este mes, así como un proyecto de catalogación de los más importantes que existen en la región y de investigación sobre sus posibilidades como "bioconstrucción" y elemento turístico "en el territorio".

Así lo ha manifestado el director de la empresa que va a participar en este proceso, Horru Arquiteutor S.L., Xosé Nel Navarro, que ha advertido de que en Asturias "desaparece un hórreo al día" y que espera que con las actuaciones referidas "el mercado lo acepte".

En el proceso de normalización, que comenzará a finales de este mes, intervendrán la Asociación Española de Normalización y Certificación (AENOR), expertos y otras partes implicadas como los productores madereros, y del resultado se obtendrán unas características mínimas de calidad que facilitarán su producción y comercialización.

Técnicamente, el hórreo es un granero de madera elevado sobre cuatro columnas, que está considerado como "mueble", ya que se puede desmontar y transportar y no es necesaria una licencia de construcción.

La investigación en torno al mueble asturiano está siendo desarrollada por Horru Arquiteutor S.L., que dentro del proyecto Horru.com incluye tres fases para la recuperación de la figura del hórreo.

La primera, ya finalizada, consistió en la elaboración de una herramienta informática para medir y catalogar los hórreos y formar la "Red de Hórreos Beta", que incluye la "Casona de la Montaña" de Oviedo como "Horru Beta 1", y que completarán "al menos un hórreo de cada concejo asturiano, los correspondientes a los Museos Etnográficos Asturianos y los de los Centros Asturianos repartidos por diversas latitudes".

El criterio para esta catalogación se inspiró en el hórreo patrón -el denominado UNINSA, hórreo número 3 del Museo del Pueblo de Asturias, ubicado en Gijón-, que está fechado en 1875 y, según la investigación realizada por la Universidad de Oviedo, conserva sus propiedades mecánicas y bioclimáticas.

La segunda fase, actualmente en ejecución, estudia "el hórreo en carga" e identifica al mueble como una bioconstrucción, ya que, a juicio de Navarro, "cumple el protocolo de Kioto" y "conserva alimentos sin necesidad de energía".

Por último, la fase "el hórreo en el territorio" introduce "una nueva ruralidad" que Navarro asocia a "la glocalidad" -un juego de palabras entre lo global y lo local- y que aprovecharía las características orográficas y culturales de Asturias al permitir al habitante y al turista "estar alejados de todo" sin perder calidad en las comunicaciones.

Xosé Nel Navarro diferencia entre dos tipos de hórreos: Los "hórreos BIC", Bien de Interés Cultural, y los "hórreos VIP", que atribuye a "una clase media-alta que los tiene en segundas residencias" y que, a su juicio, "vuelven a emplearlo como símbolo de prosperidad".