Vecinos de Las Campas reclaman a Feve el servicio matinal recién suprimido

La compañía considera «suficientes» los 20 trenes diarios con destino Uría La asociación exige a la Gerencia del Área IV un pediatra para el nuevo consultorio

SUSANA NEIRA| OVIEDO
Un convoy de Feve, en dirección a Las Campas. / JESÚS DÍAZ/
Un convoy de Feve, en dirección a Las Campas. / JESÚS DÍAZ

Como si se un metro urbano se tratase, los vecinos de Las Campas utilizan las líneas de cercanías de Feve para desplazarse al centro. Su rapidez aventaja a cualquier coche o autobús. Viajar desde el barrio hasta la estación del Norte, en Uría, apenas lleva cinco minutos. Y el servicio de las ocho de la mañana era, según los vecinos, uno de los más utilizados hasta el pasado 28 de septiembre, cuando la compañía estatal optó por su supresión en los nuevos horarios aprobados.

El presidente de la asociación vecinal, Adolfo Figares, explicó ayer que ha enviado una carta a Feve para pedir una reunión con responsables de la empresa y exigir su reimplantación. «Esto es un barrio obrero y la gente lo utilizaba en bandada. La prueba evidente es que muchos usuarios volvieron al autobús de TUA y se colapsa», indicó.

Además del escrito, el colectivo, que representa a un barrio con 2.700 vecinos, pedirá el apoyo de otras asociaciones afectadas -el tren también hacía parada en La Argoñosa y Vallobín- y de los grupos políticos. No sólo quieren que se vuelva a implantar el servicio, sino incluso que se aumente la frecuencia.

La compañía también dio ayer sus explicaciones. Enmarcó el recorte en una «reestructuración» de horarios y frecuencias. En días laborales pasan por Las Campas 20 trenes con dirección a Trubia y otros 20 a la estación del Norte. «Consideramos que son suficientes», indicaron fuentes de Feve. En cualquier caso, adelantaron que escucharan las reivindicaciones de los afectados para prestar un buen servicio.

Un segundo asunto preocupa, al margen del vial de Las Campas y La Florida, a Figares y el resto de la junta directiva de Las Campas. Se trata de la «ausencia» del servicio de pediatría que ofrecerá el nuevo consultorio del barrio, actualmente en construcción y cuya apertura está prevista para principios de 2009 ya que las obras marchan «a buen ritmo».

Según Figares, en el proyecto sólo aparecen tres médicos y tres auxiliares. «Tener un pediatra donde hay tantas familias jóvenes y se producen tantos nacimientos es fundamental», argumentó. La asociación ya ha enviado una carta a la Gerencia del área IV para exigir la incorporación.