El informe científico de los tejos de Abamia se muestra «optimista» con su futuro

El documento data la edad de los árboles entre 110 y 500 años, siendo el más antiguo el más próximo al templo

A. MORIYÓN| CANGAS DE ONÍS
El tejo más cercano a la iglesia tiene una edad de entre 400 y 500 años. / NEL ACEBAL/
El tejo más cercano a la iglesia tiene una edad de entre 400 y 500 años. / NEL ACEBAL

El informe redactado por un equipo de expertos contratos por el Gobierno del Principado para evaluar el estado de los tejos que existen en el entorno de la iglesia románica de Santa Eulalia de Abamia, en Cangas de Onís, concluye que debemos ser «optimistas» con el futuro de los tres simbólicos ejemplares.

El director general de Patrimonio, Adolfo Rodríguez Asensio, se hacía eco ayer en Colunga de dicho documento con la intención de dar carpetazo a la polémica generada en torno a estos árboles y «fortalecer la labor del Principado en el entorno de Abamia» ya que, recordó, la comisión de expertos reunida hace meses también avaló los trabajos de recuperación desarrollados en el propio templo.

Así, explicó que el informe elaborado por el catedrático de Botánica Tomás Emilio Díaz González y el profesor de Fisiología Vegetal y Fitopatología Abelardo Casares Sánchez -ambos de la Universidad de Oviedo- incluye un análisis detallado de la situación actual de los tres árboles, una comparación con otros ejemplares asturianos para determinar su edad y su evolución, conclusiones y recomendaciones. Del mismo se extrae que el más cercano a la iglesia tiene entre 400 y 500 años, del segundo se estima que puede tener una edad comprendida entre los 110 y los 160 años y que el tercero pudo haber nacido hace 350 años. Los tres «presentan ciertos problemas, pero no tienen que estar relacionados con los trabajos realizados en el último año, sino por los diferentes factores ambientales y bióticos a los que se han visto expuesto a lo largo del tiempo», quiso aclarar el director general de Patrimonio. Además, el documento expone que los árboles «disponen de una actividad vegetativa clara, puesta de manifiesto por la presencia y crecimiento de brotes o yemas foliales». Y, por todo lo anterior, concluye el estudio, «nos hace ser optimistas sobre su futuro».

No obstante, el documento aporta una serie de recomendaciones «de jardinería» que el director general de Patrimonio se comprometió a llevar a cabo en próximas fechas para garantizar su buen estado de salud.