Sexo puerta a puerta

Una boutique erótica trae a la ciudad el 'tuppersex', las reuniones caseras donde descubrir «la nueva y excitante juguetería sexual»

MIGUEL LLANO| OVIEDO
Nedi Fernández sostiene el maletín que la acompaña a las reuniones de 'tuppersex'./ JESÚS DÍAZ/
Nedi Fernández sostiene el maletín que la acompaña a las reuniones de 'tuppersex'./ JESÚS DÍAZ

Las reuniones del ya mítico envase 'Tupperware' marcaron un hito en la comercialización de productos allá por la década de los cincuenta. Tras emplear este método de venta piramidal a domicilio para la distribución de cosméticos y joyería, ha llegado el turno de utilizarlo para acercar a los consumidores la juguetería erótica, al tiempo que se «rompen prejuicios y tabúes».

Nedi Fernández, socia de la tienda erótica 'Entre tu y yo', es la pionera en llevar a los hogares, despedidas de soltero y hasta «inauguraciones de pisos» todo tipo artículos «pensados para disfrutar». En el año que lleva abierto su negocio ovetense, ha realizado más de 50 demostraciones, en las que pueden participan tanto hombres como mujeres, aunque reconoce que «en la mayoría sólo hay chicas». Según sus cálculos, alrededor de 500 vecinos conocen ya lo que es una reunión de 'tuppersex'.

Se puede hacer durante una cena o «como ya nos ha ocurrido, durante un desayuno, mientras se toma el 'cola-cao'». El proceso es simple: la anfitriona o anfitrión debe ponerse en contacto con la boutique y reservar fecha y hora. El mínimo de participantes son 8, y el gasto por persona no puede ser inferior a los 20 euros; «hay que compensar el desplazamiento», argumenta Nedi.

A partir de ahí «están garantizadas las risas, siempre es muy divertido y más si hay un chico, se generan muchos debates y bromas». Entre los asistentes hay personas de veinte años y también de 50, y en muchas ocasiones los grupos son mixtos en lo que a edad se refiere. «Vienen madres de 40 años con sus hijas de 20, y suelen ser las madres las más entusiasmo ponen». Cuenta Nedi, entre las muchas anécdotas que atesora, que «en una ocasión una abuela fue a la tienda a comprar un 'pack' erótico para su nieta, que se iba de fin de semana con su novio por primera vez».

Al margen de las anécdotas y curiosidades, el 'tuppersex' sirve siempre para romper «secretismos y vergüenzas». «No tenemos productos realísimos que puedan herir sensibilidades. Trabajamos de cara al público y no vendemos material pornográfico» esgrime otro de los socios, Francisco Pérez, para quien «el erotismo ha evolucionado mucho, y los juguetes son ya una parte más de la sexualidad».

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