Homenaje al presidente

Vega-Arango recibirá la insignia de oro de la Asociación de Veteranos por sus méritos en su etapa como futbolista, siempre aficionado, en los años 50 y 60

M. ROSETY| GIJÓN
Manuel Vega-Arango, ayer, a la entrada de las oficinas de Mareo. / LUIS SEVILLA/
Manuel Vega-Arango, ayer, a la entrada de las oficinas de Mareo. / LUIS SEVILLA

Manuel Vega-Arango recibirá hoy un cálido homenaje por parte de la Asociación de Veteranos del Sporting, que le impondrá la insignia de oro. El acto tendrá lugar a las dos de esta tarde en el restaurante Bellavista.

El presidente, que recibe el galardón como uno de los ex jugadores más antiguos, comentó que «es un honor para mí, por ser incluido en una relación de ex futbolistas importantes que fueron parte activa de este equipo durante muchos años».

Vega-Arango indicó que «hubo muchos actos en los que se acordaron de mí, pero este lo rebasa todo». El dirigente rojiblanco subrayó que «es una distinción que me devuelve a mi juventud, con recuerdos de una época muy bonita». El presidente del club gijonés tiene a orgullo haber sido un futbolista aficionado que «nunca cobré» y también destaca que «recibí la insignia de oro y brillantes del Sporting de manos de Alejandro Pidal, que era el presidente en 1960». El presidente rojiblanco indicó que «la Asociación de Veteranos cuida mucho los detalles, está al tanto de todo, identificada con el club y le agradezco esta atención». Vega-Arango, que ingresó en el club a los 15 años, pasó «tres con Luis Menéndez, entrenador del filial» y con 18 «di el salto al primer equipo». El homenajeado recuerda sus etapas con «Jesús Barrio, Nelson Adams, Mundo y Molinuevo», antes de que «por mis estudios y mi matrimonio, con 24 años tuviera que dejarlo». Según agregó, «a esa edad es cuando un jugador empieza a madurar y tiene su apogeo hasta los 30», aunque no se arrepiente «de la decisión que tomé en su momento». Vega-Arango tiene fresco en la memoria «mi debut, contra el Valladolid», en El Molinón, así como su primer gol, «a Pesudo, conseguido en un remate de cabeza, en la portería del Piles». «Fueron unos años muy bonitos», evocó.

El dirigente rojiblanco valora que «la directiva de la Asociación de Veteranos esté compuesta por ex futbolistas que estuvieron en mi anterior etapa como presidente». Vega-Arango tiene una predilección especial por los Joaquín, Jiménez, Claudio, Cundi o Juan Carlos Ablanedo.

El dirigente rojiblanco recuerda a muchos ex compañeros en dos etapas diferentes. Según dijo, «tengo un gran recuerdo de Sión, quien era veterano cuando yo llegaba, pero me trató con mucho cariño». De la primera etapa destacó a «Ortiz, Biempica, Badenes, Pla, Pellicer, Antonín o Sánchez», mientras que de la segunda citó a «Montes, Florín, Pocholo, Eraña, Puente o Amengual».

Vega-Arango recuerda que era un jugador «temeroso en mis inicios, que es lo que no quiero ahora de mis futbolistas», pero como cualidades dice que era «hábil, hombre de área, técnico y rápido, con visión de gol, a veces de cabeza, aunque no era mi fuerte». En el capítulo de las anécdotas recuerda que Cholo, en el Pontevedra, «me dio todas las patadas y cuando le advertí que ya vendría a El Molinón me contestó que no me iba a dar tiempo, porque no iba a salir de allí». «Cuando nos encontramos años después recordamos la anécdota y nos reímos mucho», rememoró.

También se acuerda de «un marcaje de Lesmes I, con el Valladolid, muy duro y rocoso, por lo que me aparté al centro del campo, mientras el entrenador, que era Nelson Adams, me pedía que subiera, pero no le hacía caso». El presidente rojiblanco será hoy el homenajeado por los veteranos.

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