Fin de fiesta en versión infantil

El poblado de Santa Bárbara y el barrio de El Coto dedicaron el último día de sus celebraciones a los niños

EVA G. LLERA| GIJÓN
Más de 200 pequeños disfrutaron de las actividades organizadas para ellos. / J. PAÑEDA/
Más de 200 pequeños disfrutaron de las actividades organizadas para ellos. / J. PAÑEDA

Aprovechando el puente de la Constitución y que no había colegio, tanto el poblado de Santa Bárbara como la parroquia de San Nicolás de Bari, en el barrio de El Coto, dedicaron su último día de fiestas a los más pequeños. El mal tiempo no evitó que los niños «se lo pasaran en grande» en el poblado de Santa Bárbara.

La asociación de vecinos, muy previsora, organizó un sinfín de actividades en los amplios locales sociales. «Todas las actividades se desarrollaron dentro de los locales sociales, ya que en la calle hacía mucho frío». Aún así, «se lo pasaron pipa», explicó el presidente de la agrupación vecinal, Mariano Fernández. «Estábamos rodeados. Yo creo que vinieron más de 200 niños, muchos de ellos del barrio de Nuevo Gijón», concretó el portavoz.

La despedida de las celebraciones patronales, y más cuando el día está dedicado a los más pequeños, no podía ser de otra manera que no fuese con una chocolatada. Después de tanto brinco en los juegos hinchables, todos los niños que participaron en los juegos disfrutaron de una merendola para recuperar las energías. Un dulce final para las fiestas del barrio.

El portavoz vecinal explicó que, a pesar de la lluvia caída en las últimas jornadas, «las fiestas de este año han estado muy animadas. El mal tiempo no sólo no influyó, sino que hizo que asistiese más gente que otros años», aseguró Fernández.

Dulce final

En el otro lado de Gijón, El Coto celebró también el fin de sus fiestas parroquiales. Al igual que el poblado de Santa Bárbara, la parroquia de San Nicolás de Bari dedicó el día a los menores.

«Siempre dedicamos un día a la población infantil», señaló el párroco Fernando Fueyo y «este año, coincidiendo con el puente, decidimos que fuese de lunes», concretó. Los feligreses más pequeños, después de una tarde movida intentando descifrar los acertijos de la gymkana organizada por varios parroquianos, disfrutaron de una merienda en la que tampoco faltaron ni el chocolate ni los dulces.

Las fiestas de este año de la parroquia de San Nicolás de Bari fueron especiales ya que celebraban sus bodas de plata y la construcción del templo.

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