Simulacro contra la regasificadora

La plataforma 'Regasificadora Non' reclama así un Plan de Emergencias Exterior para esta infraestructura que supone “un riesgo real”

EUROPA PRESS | GIJÓN
Simulacro de un accidente producido en la regasificadora de Gijón. / PAÑEDA/
Simulacro de un accidente producido en la regasificadora de Gijón. / PAÑEDA

Una docena de actores de teatro escenificaron hoy, frente al Ateneo de La Calzada, un simulacro de emergencias dentro de la campaña informativa que lleva a cabo la Plataforma 'Regasificadora Non'. El portavoz de la Plataforma, Leopoldo García, quien se mostró satisfecho con el resultado de la representación y la respuesta de la gente, señaló que el objetivo es dar a conocer a la ciudadanía que "existe un riesgo real" en la construcción de una regasificadora en El Musel, por lo que esta infraestructura debe contar con un Plan de Emergencias Exterior.

Según él, éste debe facilitarse a los ciudadanos, por parte de la Administración, para que sepan cómo actuar en caso de accidente. García recordó que toda empresa considerada peligrosa debe contar con el citado Plan, como así lo hace, por ejemplo, Repsol Butano, situada en la Campa Torres, o la Térmica de Aboño de HC Energía. El portavoz también destacó que el contar con este tipo de planes implica que se reconoce que esta actividad industrial es "peligrosa".

Con este fin, durante el simulacro, los integrantes en la Plataforma repartieron octavillas a los viandantes. Los actores se mezclaron con el público para, en un momento dado, al sonido de las sirenas de emergencias, comenzar a sembrar el pánico debido al accidente. Mientras unos actores hacían de heridos que agonizaban, otros llegaban representando ser los servicios de emergencia, en medio de sirenas y humo simulado.

Tras su actuación, los organizadores de la escenificación, de unos 15 minutos de duración, se desplazaron a la plaza del Seis de Agosto para repetir el simulacro. García agradeció la iniciativa desinteresada de los actores de teatro participantes en el acto. El objetivo, según él, es que los ciudadanos tengan información sobre la instalación industrial que se va a construir en el puerto gijonés para que puedan opinar y tomar sus propias iniciativas.