Los predecesores de Lafuente

Siete guardametas formados en el fútbol vasco defendieron la portería sportinguista con suerte diversa antes de la llegada del nuevo portero

MANUEL ROSETY| GIJÓN
Leicea. / E. C. Emery. / E. C./
Leicea. / E. C. Emery. / E. C.

Iñaki Lafuente tiene algunos precedentes en incorporaciones de porteros vascos al Sporting. El último fue Juanjo Valencia, fichado en la primavera de 2000, por una emergencia, después de la lesión de Juanjo, que se sumó a la de Sergio Sánchez. Para el puesto quedaba Bruno, que estaba en el filial.

En el caso del guipuzcoano, se incorporó al equipo rojiblanco procedente del Sevilla, tras haberse formado en los filiales de Lezama y haber sido uno de los sustitutos de Zubizarreta, cuya ausencia se acusó en exceso en el club bilbaíno.

En épocas anteriores, en los años 40, fichó por el Sporting el guardameta Leicea, que llegó procedente del Athletic. El siguiente fue Munárriz, quien tras dejar el fútbol se afincó en Asturias. En su palmarés figura el encuentro en el que el equipo gijonés ganó por primera vez en el Santiago Bernabéu al Real Madrid. Un saque suyo en largo, directamente al goleador Pío, acabó en el tanto que pasó a la historia.

En los primeros años de la década de los 50 llegó Pérez Zabala. Había estado en el Athletic, aunque a Gijón se incorporó desde el Atlético de Madrid. También tuvo un paso fugaz Vicente Lapatza, que vino del fútbol colombiano, aunque nacido en Erandio y formado en el Indauchu.

En los años 60 vino Juan Emery, padre del actual entrenador del Valencia. A Gijón se incorporó tras una etapa en el Deportivo, sin que haya jugado en la élite con los equipos del País Vasco. Cobo fue otro de los porteros vascos que tuvo el Sporting a lo largo de su historia. En su tierra sólo jugo en el Indauchu, antes de pasar por el Sevilla y el Mallorca, para dejar el fútbol en Pontevedra después de su estancia en Gijón.

Aunque los porteros vascos suelen tener una definición de altura, seguridad en el juego aéreo y mando en su parcela, como era el estilo de Iríbar o Zubizarreta, pocos de los vascos que defendieron la portería gijonesa tenían unas características de ese tipo.

Ágiles

Tal vez Cobo es el que más se asemejaba a ese estilo de portero. Otros, como son los casos de Juanjo Valencia y Juan Emery, fueron porteros eléctricos, muy ágiles, que adornaban las paradas que otros guardametas hacían más fáciles.

Iñaki Lafuente no tiene unas características de ese tipo. Es un guardameta más equilibrado, como pueda ser Sergio Sánchez, su competidor por el puesto en la portería rojiblanca.

La incorporación del cancerbero de Baracaldo se produce debido a la lesión de Cuéllar, con una necesidad similar a la de cuando se fichó a Valencia. En unas circunstancias similares también vino Diego, en 1990, del Atlético de Madrid, tras una de las lesiones de Juan Carlos Ablanedo. Sin embargo, quien resultó decisivo para asegurar la clasificación para jugar la última Copa de la UEFA fue Isidro, actual entrenador de porteros, ya que el cedido por el club 'colchonero' también se lesionó.

En este caso, Iñaki Lafuente tendrá que ganarse el puesto en una lucha deportiva con Sergio Sánchez. Manuel Preciado tiene la palabra.

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