Las excavaciones del aljibe romano de Tabacalera empezarán en febrero

Buscan el canal que abastecía a la ciudad El proyecto del museo, pendiente de conocer los resultados

MARCO MENÉNDEZ| GIJÓN
Varios arqueólogos, en el interior de la estructura de origen romano que apareció en el edificio de la Tabacalera, durante la segunda fase de las excavaciones, el verano pasado. / CITOULA/
Varios arqueólogos, en el interior de la estructura de origen romano que apareció en el edificio de la Tabacalera, durante la segunda fase de las excavaciones, el verano pasado. / CITOULA

El Ayuntamiento de Gijón quiere sacar a la luz el sistema que abastecía de agua a la ciudad romana y para ello acometerá una tercera fase de las excavaciones arqueológicas del antiguo edificio de Tabacalera y que a mediados del año pasado sacó a la luz un aljibe que todos los expertos coinciden en situar en la época del Gijón romano. Así lo anunció ayer el concejal de Educación y Cultura, Justo Vilabrille, quien aseguró que las próximas prospecciones comentarán «a finales del mes que viene».

Para que así sea es necesario que, antes, culminen todos los trámites administrativos necesarios que, paradójicamente, han de ser resueltos por el Consistorio gijonés. El concejal indicó que «no sabemos qué se va a descubrir», pero está claro que lo que se encuentre condicionará el proyecto del futuro museo que albergará el edificio. La concejalía quiere «redactar el proyecto arquitectónico este mismo año. Podría ir más rápido o más lento, pero siempre en función de lo que aparezca en las excavaciones».

Lo que está claro es que los expertos dan gran importancia histórica al aljibe romano descubierto, pues están convencidos de que proporcionaba agua a la ciudad romana. En esta tercera fase de trabajos arqueológicos se estudiará, fundamentalmente, la parte oeste del aljibe, en busca de «la salida natural del agua para llevarla a los demás edificios». Así, la canalización romana es el objeto prioritario de los arqueólogos, que serán los mismos que acometieron los anteriores estudios, es decir, el equipo de Carmen Fernández Ochoa.

Tres meses

Justo Vilabrille aseguró que «esperamos que las excavaciones duren unos tres meses. Será a partir de entonces cuando tomemos la decisión de cómo se va a exponer el aljibe a los ciudadanos. Además, también hay que tener en cuenta los objetos que se encontraron entre el lodo en el interior del aljibe y que actualmente están siendo estudiados en la Universidad Autónoma de Madrid».

No será hasta que estén tomadas esas decisiones cuando comience la redacción del plan de reforma arquitectónica de Tabacalera, pues, tal y como aseguró el concejal, «el resultado de las excavaciones lo condicionará. Por eso, tenemos que hacerlo con tranquilidad. Lo que hay que tener en cuenta es que lo que apareció y aparezca en las excavaciones enriquecerá el proyecto de Tabacalera».

Los expertos indican que esta construcción estuvo en servicio en el Gijón romano entre los siglos II y V. Se trata de una estancia rectangular de 36 metros cuadrados. El aljibe unido a las termas y a la muralla descarta, en opinión de los arqueólogos, que el asentamiento romano en la ciudad fuera de poca importancia, muy al contrario. El conjunto ahora a estudio estaría situado en el centro de la ciudad romana, mirando de frente a la puerta de la muralla.

Este aljibe aprovecharía un manantial de agua dulce para el abastecimiento a los pobladores. Cuenta con muros de mampostería, reforzados cada uno de ellos con dos contrafuertes. Los expertos creen que la estructura fue destruida en el siglo XIV, con motivo de un asedio a la ciudad.

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