«Llevo al lector al otro lado del espejo»

Fermín Bocos presenta en Oviedo su novela sobre poder, tramas y espionaje: 'El informe San Marcos'

MIGUEL LLANO| OVIEDO
Fermín Bocos, ayer, en la librería Cervantes de Oviedo. / JESÚS DÍAZ/
Fermín Bocos, ayer, en la librería Cervantes de Oviedo. / JESÚS DÍAZ

Entre trama y trama no es de extrañar que alguien llegue a pensar que Fermín Bocos sabía algo. Este periodista, que dirigiera los informativos de la COPE, el informativo de las 8 de la Cadena SER y fuese de los primeros periodistas de Telemadrid entre otros, presentó ayer en la librería Cervantes de Oviedo su última novela: 'El informe San Marcos'. Una de complots políticos y espías.

La pregunta era inevitable, sobre las guerras entre periódicos y políticos, el periodista no quiso decir ni palabra. «A mis alumnos de Periodismo siempre les digo que no se metan en guerras de generales, ellos tras dos o tres batallas firmarán la paz y quedaran las heridas entre la tropa». Un tertuliano prudente.

Sobre su novela, qué de eso trataba el encuentro, dice que es una historia acerca de cómo se toman las grandes decisiones políticas. «Llevo al lector al otro lado del espejo» desvela Bocos.

Todo en 'El informe San Marcos' trata sobre «el irredentismo político», es decir, sobre independencia y anexiones de territorios. «La añoranza de aquello que fue en el pasado y que se quiere que vuelva a ser», dice en un tono más poético el autor. «Los poetas siempre tienen razón».

Bocos para explicarlo, lleva todo al caso de Kosovo, que recientemente cumplía un año de autonomía. «Quién nos lo hubiera dicho hace cinco o seis años. Esto, que no es la historia que cuenta la novela, se produjo por una decisión de Condoleezza Rice y Ángela Merkel», afirma. Al fin y al cabo decisiones y tramas políticas como las de su 'Informe'.

Sobre el caso concreto de Kosovo, dice como periodista, que «España no la reconoce», ya que sería «como reconocer cualquier corrección demográfica». Además el KLA -Ejército de Liberación de Kosovo- «empleaba incluso el terrorismo contra los serbios», y en este aspecto el escritor sí toma partido: «la pretensión de allegar fines políticos recurriendo a la extorsión, el crimen o la violencia hay que erradicarla de raíz», sentencia. La actualidad, con la que tan bien enlaza esta novela, lo lleva además al cine. «La magnífica película 'El desafío: Frost contra Nixon'. El 'caso Watergatte' trata precisamente de espionaje». Dice el autor que estos actos, «totalmente contrarios al estado de derecho», se producen o bien por «tratar de abatir al enemigo», o bien porque alguien quiere perpetuarse en el poder. «Se produjo con el fin de defender los intereses particulares de un ciudadano que quería seguir siendo presidente».

Monte Atos

Al final, ya lejos de la actualidad, cuenta Bocos que escribir 'El informe San Marcos' le permitió re-visitar lugares y conocer otros nuevos. Destacó entre todos el Monte Atos, en Grecia, donde el escritor «encontró un sitio estupendo en el que ganar horas y perder kilos». Ya que una vez dentro de esa «república monástica en la que no dejan entrar ni mujeres, ni adolescentes, ni hombres barbilampiños», debía desplazarse a pie. «Entre monasterio y monasterio había 20 kilómetros», recuerda. Allí fue precisamente donde transcurre un capítulo y el lugar en el que se le «ocurrió la trama».

Le costó «seis meses conseguir el permiso para acceder», pero le permitió «reflexionar». «A mi, en momentos de tribulación, pararme a pensar me ha ayudado. A veces uno va muy deprisa, pero va muy deprisa a ninguna parte».