Belarmino Tomás, un legado en ruinas

La familia del histórico sindicalista quiere que el socialismo asturiano reconozca su figura y pedirá explicaciones a la alcaldesa de Langreo por el abandono de su casa en Gargantada

M. VARELA| LANGREO
Belarmino Tomás, un legado en ruinas

Para Manuel Llaneza, Belarmino Tomás era 'el guaje'. Así lo llamaba cariñosamente cuando trabajaban juntos en el pozo El Fondón de Sama. Sin embargo, los dos, sindicalistas y políticos asturianos, han pasado a la Historia de forma muy distinta. En el caso de Manuel Llaneza, fundador del SOMA, el socialismo asturiano le rinde homenaje todos los años en el cementerio de Mieres. Sin embargo, según la familia de Belarmino Tomás, la figura del que fuera secretario del Sindicato Minero Asturiano y vocal de la Federación Internacional de Mineros ha quedado en el olvido.

«Queremos que el socialismo asturiano reconozca que fue un luchador», afirman María Teresa Tomás y Rafael Fernández Tomás, dos de sus nietos, y María Luisa Fernández, nuera del histórico sindicalista. Según explican, «hubo una campaña de desprestigio feroz franquista contra Belarmino, que contó con la indiferencia cómplice de algunos dirigentes mineros y no mineros».

Su familia quiere que se le rescate del olvido y se reconozca su labor en defensa de los derechos de los trabajadores. A diferencia de Manuel Llaneza, «Belarmino Tomás descansa en el olvido en el cementerio de Pando, en La Felguera», dicen sus familiares.

Un ejemplo de que su legado ha caído en el abandono es la casa familiar del histórico socialista en la localidad langreana de Gargantada. La vivienda de dos plantas que él mismo levantó está en ruinas y cubierta de vegetación. De hecho, resulta difícil hasta localizarla. Sus nietos y su nuera observan «estupefactos» el estado de la casa y se preguntan «qué ha podido suceder».

Recuerdan que los tres hijos de Belarmino Tomás trabajaron, en los años ochenta, para restaurar la casa familiar y, una vez concluidas las obras, donaron el inmueble a la familia socialista langreana para que fuese utilizado como Casa de Cultura. De hecho, «en la inauguración, no faltaron los dirigentes socialistas», según recuerda su nieto Rafael Fernández.

Después de aquel esfuerzo y del bonito gesto para con Gargantada, la familia de Tomás no da crédito a que, hoy, sólo queden restos de aquel Centro Cultural Belarmino Tomás. Incluso hay terrenos que están son utilizados por los vecinos como huerta y casa de apeos. «Queremos saber qué ha pasado para que hayan dejado caer la casa y no pueda ser usada por el pueblo», dicen los herederos de Tomás. «Según nos cuentan los vecinos, tan sólo conservaron el edificio dos años», añaden.

La familia ha pedido explicaciones a la Federación Socialista Asturiana (FSA) y al sindicato SOMA-FIA-UGT (en cuya fundación participó Belarmino Tomás). Sin embargo, nadie parece tener respuesta. «No han podido decirnos ni quién es el titular de la casa», sostiene su nuera María Teresa. Ante la falta de explicaciones, la familia pedirá una entrevista con la alcaldesa de Langreo, Esther Díaz.

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