Gotor asume el traslado de la Escuela de Minas a Mieres y dice que «hay que ser racionales»

El rector de la Universidad de Oviedo puntualizó que «no me opongo a la Semana Negra, lo que no nos parece bien a los universitarios es que se celebre en el campus»

E. MONTES| GIJÓN
Vicente Gotor, durante la hora larga en que respondió a los internautas desde EL COMERCIO. / PURIFICACIÓN CITOULA/
Vicente Gotor, durante la hora larga en que respondió a los internautas desde EL COMERCIO. / PURIFICACIÓN CITOULA

Era un secreto a voces, pero ayer fue la primera vez que el rector de la Universidad de Oviedo asumió implícitamente que el traslado de la Escuela Superior de Ingenieros de Minas al campus de Mieres será afrontado antes de 2010, el año mágico en que todas las titulaciones y, por ende, los centros que las impartan, han de estar adaptados al modelo europeo. La cuestión la puso sobre la mesa un internauta cuando en el videochat de elcomerciodigital.com le preguntó a Vicente Gotor qué pensaba hacer cuando «los de Minas se encierren para no trasladarse a Mieres». Y el rector, por vez primera, respondió sin negar la mayor, confesando que «espero que no lleguemos a esa situación» y apelando a la racionalidad y a la optimización de recursos.

El rector más votado en la historia de la Universidad de Oviedo afirmó que «primero tenemos que ver si se encierran o no. Espero que no lleguemos a esa situación. Como decía anteriormente, debemos dar contenidos a los centros que tenemos, debemos ser racionales y debemos optimizar recursos. Esta es la situación en la que está ahora la Universidad de Oviedo y dar por hecho una situación que no sabemos si se va a producir, no merece el planteamiento de soluciones».

Ya a una pregunta anterior sobre nuevas titulaciones en el campus de Mieres, en la que además el interlocutor pedía su posicionamiento sobre si hoy se hubiera levantado ese campus, Vicente Gotor había dejado vislumbrar algunas claves. «Creemos que puede ser un buen campus para titulaciones en el campo de los recursos naturales, con la intención de crear un departamento con sede en Mieres, porque será la forma de potenciar ese campus. Sobre si hoy se haría, no digo ni que sí, ni que no. Somos conscientes de lo que tenemos y que hay que aprovechar los recursos. Hay una gran inversión que tenemos que rentabilizar. Durante muchos años estuvo muy dejado y ahora hay que potenciarlo».

Otra preocupación recurrente, con voces a favor y en contra, fue la polémica suscitada por la instalación de la Semana Negra en terrenos del campus de Gijón. En ese sentido, Gotor volvió a ser meridianamente claro. Primero dijo que no quería litigar con el Ayuntamiento y después que «yo no me opongo a la Semana Negra, lo único que he dicho es que a los universitarios, y es un sentir unánime, no nos parece bien que se instale en el campus, porque en la Escuela Politécnica Superior hay excelentes grupos de investigación que trabajan en julio y agosto. Si a eso añadimos los posibles exámenes de julio y los de fin de master, entenderá que los profesores y los alumnos estén preocupados. Yo no me opongo a la Semana Negra, sí a que se haga en terrenos de uso universitario».

El nuevo calendario

A tenor de las preguntas, parece evidente que el nuevo calendario universitario preocupa tanto a los estudiantes como a sus madres. Y para unos y otras tuvo similar respuesta. «Si este rector creyera que con él perjudicaba al alumno, indudablemente no hubiera apostado por esta solución». Recordó que los exámenes de junio «van a ser más light»; que los estudiantes van a tener «un tiempo prudencial de entre 20 y 30 días» para preparar los examenes de julio, y apeló a «mi experiencia, que creo que es dilatada dando clases y poniendo exámenes» para concluir que «en septiembre se presentan muy pocas personas y con poco éxito».

Con lo que no comulgó el rector es con la creencia de que los alumnos llegan mal preparados a la Universidad. «No me identifico con los profesores que dicen eso», dijo, pero también fue contundente al señalar, en referencia a la financiación por objetivos, que «este equipo rectoral no va a decir una palabra de que compensará a los que más aprueben». Y de igual manera defendió la formación de los titulados. «Sacamos personas formadas, pero no tenemos un entorno empresarial, ni centros de excelencia que las absorba».

Eso sí, dijo «ver la luz» en la larga incertidumbre de los nuevos títulos de Informática e Ingeniería Química. Y es que ayer mismo llegaron las fichas del ministerio. «Es la primera vez que tenemos un borrador», confesó, satisfecho.