Detenido un hombre de 43 años por «tocar el culo» a dos chicas en un bar

La Policía también arrestó a los amigos de las víctimas por agredirle en represalia

E. C.| GIJÓN

Les había advertido que les iba a «tocar el culo» cuando salieran del baño, y lo cumplió. La Policía Nacional detuvo a un gijonés de 43 años por un delito de abuso sexual después de que realizara «tocamientos obscenos en el trasero» a dos jóvenes en un local de ocio de la ciudad.

Él también estaba avisado por la otra parte. Los amigos de las chicas le intentaron disuadir de sus intenciones, pero fue inútil. Cuando pasaron junto a él, según informó la Policía en una nota de prensa, «les tocó los genitales y el trasero» a ambas. Y como represalia, los acompañantes de éstas le dieron varios puñetazos en la cara, fracturándole la nariz y causándole numerosas contusiones. Los agresores también fueron identificados por los agentes y detenidos por un delito de lesiones.

Mil euros a una anciana

La Policía Nacional detuvo a una joven de 24 años, vecina de Langreo, como presunta autora de un hurto de 1.000 euros a una anciana de 82 años que acababa de sacar el dinero de un banco. Según relató la afectada, había realizado el reintegro en una sucursal de la plaza de San Miguel, lo había guardado en el interior de su chaqueta, y se había ido a realizar unas compras a un supermercado.

Cuando regresó a su domicilio se encontró en su portal con dos chicas «muy amables y diligentes» que se ofrecieron a ayudarla con la compra, dado que la mujer caminaba con dificultad, apoyándose en una muleta. Las jóvenes llegaron acompañar a la anciana hasta la puerta de su vivienda. Y fue allí donde se percató de que el dinero le había desaparecido.

Tras avisar a la Policía e interponer la denuncia, los agentes identificar a esta langreana como la presunta autora del hurto y aún buscan a la acompañante. La detenida cuenta con antecedentes policiales por hurto en Coruña, Badajoz y Gijón y pertenece a un clan familiar «que hace de los delitos contra el patrimonio su forma de vida».

Amenazas en el trabajo

Un gijonés de 22 años fue arrestado como presunto autor de un delito contra la Administración de Justicia. Fue denunciado en 2008 por otro joven por propinarle una paliza supuestamente por un problema de dinero. Debido a esas lesiones fue condenado a prisión y a pagar una indemnización. Para tratar de evitar la condena, acudió al trabajo del denunciante y le amenazó con volver a pegarle si no retiraba la denuncia. Fue detenido de nuevo y posteriormente quedó en libertad.