La Universidad reduce a 46 titulaciones su oferta para adaptarse al Espacio Europeo

Las ingenierías de Minas e Industriales tendrán un tronco común el primer año, y Telecomunicaciones, Telemática e Informática, otro distinto La futura Politécnica de Gijón recibiría 850 alumnos en su primer curso

EVA MONTES| GIJÓN

Los bocetos ya están hechos. Y eso, a falta de que se concreten todavía un buen puñado de los nuevos títulos de grado de la Universidad de Oviedo. Unos porque se encuentran en proceso de elaboración, otros porque tienen pendiente su adaptación a los criterios de número mínimo de alumnos decretado por el Principado, y los únicos 13 que han sido enviados a la Agencia Nacional de Evaluación, porque aún no han obtenido su conformidad. En cualesquiera de los casos, la Consejería de Educación y Ciencia tiene elaborada ya su lista de títulos. Serán 46 los que conformarán, a partir de 2010, la oferta de estudios de la Universidad de Oviedo. Veinte menos que los 66 que en este momento figuran en el catálogo asturiano.

La reducción se debe más a concentración que a eliminación de estudios, toda vez que los nuevos grados no distinguen entre ingenieros técnicos y superiores o entre licenciados y diplomados, pero también a una nueva estructura organizativa que, de alguna manera, retorna al viejo modelo universitario que concebía dos años comunes a unas mismas disciplinas y otros dos de especialidades, surgidas de ese tronco compartido. Ésa es, ahora, la fórmula a aplicar para sortear aquellas carreras universitarias que por el número de alumnos no resultan rentables, pero que por la formación, sobre todo humanística, que proporcionan resultan insustituibles.

Ordenar, palabra clave

Todo ese proceso, complejo y que está dejando no pocas plumas en el camino, el Principado lo llama «ordenamiento» y, desde el otro lado de la trinchera, asiste con una considerable carga de sorpresa a las tensiones internas que la adaptación al Espacio Europeo de Educación Superior está causando en la Universidad. «No se trata de ponerlo todo patas arriba, esto no es ninguna revolución. Una vez que estén ajustados los títulos todo quedará igual que estaba», dicen desde el Gobierno regional.

Puede que sea igual, pero la imagen será diferente. Y uno de los cambios más sustanciales los vivirán las ingenierías, que se encuentran en este momento en conversaciones cruzadas, pero conjuntas, para obtener consenso en los nuevos grados, unos de los que más protagonismo tendrán en la reducción de titulaciones que experimentará la Universidad de Oviedo. De hecho, la llamada Comisión Mixta de Enseñanzas Técnicas ya ha alcanzado uno de los acuerdos que prometían más dificultad: delimitar qué asignaturas comunes a todas ellas tendrá el primer semestre del primer curso de cualquier ingeniería.

La primera reunión, celebrada a principios de semana, acabó con un manifiesto desacuerdo entre distintas ramas ingenieriles por los diferentes contenidos de cada titulación. Mientras para Industriales y Minas la Química o el Dibujo son fundamentales, para Informática o Telecomunicaciones, no. Pero la desavenencia se corrigió apenas dos días después, cuando en la segunda reunión, la del pasado viernes, se acordó una solución salomónica por la cual las carreras relacionadas con las tecnologías de la comunicación, es decir, Telemática, Telecomunicaciones e Informática compartirán materias comunes en el primer año, y Minas e Industriales otras diferentes.

Los macrocentros

El Principado ve con buenos ojos la solución, pero está pendiente de la próxima reunión de la comisión mixta Gobierno-Universidad para «puntualizar» la posible interpretación que hayan dado a las directrices emanadas del Ministerio de Ciencia e Innovación. «Es que las fichas parecen sencillas de entender, pero, por lo que hemos visto en otras universidades, hay tres modelos ya circulando», en relación, entre otras cosas, a la existencia de un grado más generalista o más especializado.

En cualquier caso, la tendencia es a centralizarlos en un solo centro por campus, a excepción de Oviedo, donde todo indica que las ingenierías Informática y Química se quedarán donde están. La unificación de Gijón es la más pergeñada. Se unificarían en una gran Escuela Politécnica las ingenierías industriales, informáticas y de telecomunicaciones. Según los cálculos establecidos por los directores de los centros gijoneses, alrededor de 5.000 alumnos. Números que coinciden en mayor o menor medida con los realizados por la Consejería de Educación, que tiene establecido que en el primer año de Ingeniería Industrial se matricularían 670 alumnos, «un número muy importante». En Telecomunicaciones habría 90 y en Informática, otros 90.

No presume el Gobierno regional grandes dificultades en Gijón, si bien la Escuela de Ingeniería Técnica Industrial no lo ve con buenos ojos y la de Informática teme verse diluida en un macrocentro dominado por los industriales. «Habrá que estudiar fórmulas, porque lo que está claro es que el número de grados estará en función del número de alumnos».