Ciudadanía, por José Ignacio Prendes

JOSÉ IGNACIO PRENDES
Ciudadanía, por José Ignacio Prendes

LO explica Fernando Savater en un breve y muy recomendable librito, 'Diccionario del ciudadano sin miedo a saber', históricamente se han dado dos modelos de ciudadanía: el griego y el romano. La ciudadanía griega, implicaba y exigía la actividad política, la colaboración en la toma de las decisiones. Quien no participaba en política era considerado un 'idiota', alguien preocupado sólo de sus asuntos particulares.

El modelo romano, por el contrario reconocía derechos a quien ostentaba la condición de ciudadano, pero entre ellos no estaba el de participar en el gobierno, restringido sólo a una casta, una élite, los patricios.

Las declaraciones del señor Sariego tachando de malos ciudadanos a los miembros de la Plataforma de Cabueñes denotan su querencia, seguramente compartida por la mayoría de nuestra clase política, por una ciudadanía a la romana, una ciudadanía de 'idiotas', a la que se le puede gritar aquello de «que investigue el fiscal» mientras se la alienta para que reclame espectáculos, diversión y protección por parte del Estado. Pero a la que se la ningunea en los asuntos fundamentales. Da igual que se constituyan Plataformas, que se formulen más de 3.000 alegaciones, que se soliciten de forma reiterada reuniones, y que se ocupen el tiempo y el dinero de cada uno en desentrañar lo que para una Administración resulta extremadamente fácil, quien está detrás de una actuación tan polémica. Ya se ha tomado la decisión de continuar adelante y se hará contra toda lógica y razón.

¿Sería mucho pedir que los árboles de la soberbia no nos impidan ver el bosque?, porque detrás de tanto desafuero se esconde un Plan Urbanístico que resulta inaceptable en sí mismo, se mire por donde se mire, y beneficie a quien beneficie.